La Universidad ha desarrollado diversos procesos que han fortalecido el seguimiento, control y evaluación de la estrategia institucional, involucrando la participación de cada una de las dependencias. Como resultado de ello, la planeación institucional orienta la creación de planes y proyectos específicos para las áreas académicas y administrativas cuya ejecución es objeto de seguimiento anual a través de los informes de gestión, lo que permite establecer periódicamente el nivel de avance en relación con las metas planeadas en el PID. Este seguimiento, así como los seminarios sobre temas estratégicos han permitido hacer ajustes en la planeación institucional, tal como ocurrió en el período comprendido entre el 2008 y el 2009, en el que las metas del PID se revisaron y ampliaron teniendo en cuenta los avances logrados por la Universidad y los nuevos desafíos del entorno nacional e internacional.
Así mismo, se han creado diferentes órganos, tanto a nivel central como al nivel de las dependencias académicas y administrativas, que constituyen un apoyo fundamental en la gestión y seguimiento del PID. Sin embargo, es necesario que los cambios e innovaciones introducidos en la planeación estratégica como producto de los procesos de seguimiento y evaluación, sean socializados con la comunidad universitaria, particularmente con el personal administrativo.
En lo referente a los sistemas de información, la Universidad ha orientando sus esfuerzos hacia la unificación de estándares tecnológicos y a la conformación de una infraestructura adecuada, a fin de descentralizar los procesos informáticos e innovar en materia de tecnología educativa, lo que ha implicado, adicionalmente, promover la cultura informática en toda la comunidad Rosarista.
El nuevo proyecto, orientado definir un sistema integral de información para la gestión académica y de la calidad, posibilita evaluar el avance de la Universidad en relación con las metas definidas en el PID a través de indicadores de gestión y de calidad, de modo que sea posible contar con información en tiempo real que oriente la toma de decisiones institucionales. Si bien actualmente los directivos cuentan con la información institucional necesaria para tomar decisiones, reconocen la necesidad de contar con un sistema de información de gestión estratégica que integre la información proveniente de los diferentes sistemas de información con los que cuenta la Universidad.
La integridad de los sistemas de información es una necesidad sentida no sólo por los directivos de la institución sino también por las diferentes áreas de la Universidad, pues la carencia de la articulación de los diferentes sistemas afecta procesos relevantes para la buena marcha de los procesos académicos y administrativos. A este respecto, se han logrado avances considerables como la sistematización de las variables referentes a profesores y estudiantes en la bodega de datos de la Universidad (Data Warehouse).
En cuanto a la evaluación de sus funcionarios, la institución cuenta con criterios definidos institucionalmente que aplica con equidad y transparencia de manera periódica y cuyos resultados se enfocan a favorecer el mejoramiento del desempeño. Particularmente, la evaluación de personal administrativo favorece la identificación de fortalezas y áreas de mejoramiento de acuerdo con las competencias definidas para cada cargo.
La evaluación de profesores, por su parte, contempla la participación de diferentes actores como estudiantes, jefes inmediatos, egresados, colegas y la autoevaluación y abarca las actividades de docencia, investigación y extensión adelantadas por los profesores mediante el seguimiento del plan de trabajo elaborado semestralmente. Igualmente, contempla diferentes mecanismos como la evaluación de estudiantes de cuarta semana, que tiene un enfoque cualitativo, la evaluación de estudiantes de final de semestre, que tiene un enfoque cuantitativo.
Lo anterior señala que, si bien el modelo de evaluación de los profesores ha sido bien concebido, su implementación ha revestido numerosas dificultades asociadas a diferentes aspectos como a la falta de cultura de la evaluación por parte de los estudiantes y a las carencias en la integralidad de los sistema de información, por tanto, es necesario mejorar la divulgación del contenido de la misma, la retroalimentación de resultados y el uso que se da a estos, así como trabajar para la participación de un mayor número de estudiantes.