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Política

24 de noviembre 2017

“El problema político de Cataluña y España no es coyuntural y hay que resolverlo”: Comunitat Catalana de Colombia

“El problema político de Cataluña y España no es coyuntural y hay que resolverlo”: Comunitat Catalana de Colombia

La complicada situación política que atraviesan España y Cataluña sigue causando amplia incertidumbre en la comunidad europea ante el accidentado desenlace de la declaración de independencia catalana, luego de celebrarse un referendo de autodeterminación no reconocido por el gobierno español el 1° de octubre en el que se lleva insistiendo desde el 2010 como solución para el histórico conflicto de soberanía.

Este panorama fue abordado en el seminario “¿Cómo se llegó a la situación actual entre Cataluña y España?” de la Universidad del Rosario el pasado 20 de noviembre. El presidente de la Comunidad Catalana de Colombia (CCC), Frederic Subirats Vila, asistió al Auditorio Mutis para fomentar un debate sobre los antecedentes históricos de la disputa, así como los motivos para la realización de un referéndum de autodeterminación y sus consecuencias actuales.

Nova et Vetera recopila algunos de los principales interrogantes abordados durante el seminario por Subirats Vila, en una enriquecedora jornada académica donde la Universidad propició un espacio idóneo para debatir uno de los temas más relevantes de la coyuntura internacional.
 

 

¿Por qué los catalanes consideran su territorio como una nación?

Tenemos una lengua y cultura propia, el catalán es hablado por 10 millones de personas con un equivalente a la población mundial que habla sueco y un territorio con 7,6 millones de habitantes similar a países como Finlandia o Dinamarca. Cuando hablamos de su historia, fue fundada en el año 998 cuando nace la primera dinastía real catalana que se separa de los condes francos del reino de Carlomagno. Los registros escritos más antiguos de la nación catalana son fechados del siglo XIII, por lo cual han transcurrido siglos de historia en los cuales Cataluña siempre ha contado con sus propias instituciones públicas y una legislación basada en su código civil.

A su vez generamos un PIB de $205 millones de euros que es equivalente al 20% del PIB de España. Somos una de las áreas más industrializadas de Europa por tener un tejido empresarial de más de 600.000 empresas y una de las regiones de la UE con mayor obertura comercial en cuanto a importaciones y exportaciones. Entre muchas otras cosas Cataluña tiene el 1% de la producción científica global y su capital, Barcelona, es la tercera ciudad no capital de Estado, luego de Nueva York y Hong Kong, con mayor presencia consular en el mundo.

¿Cuáles fueron los principales antecedentes históricos del reciente referendo de autodeterminación?

En la sangrienta historia de España durante el siglo XX, existieron varios periodos determinantes en lo que llegó a provocar este reciente referendo. Durante el periodo de la Segunda República que por un par de años antecedió la Guerra Civil de 1936, Cataluña aprovechó para redactar un nuevo Estatuto de Autonomía, que es la constitución catalana que confiere el marco jurídico de Cataluña pero subordinado al constituyente español.

Pero tras la victoria e instauración de la dictadura de Francisco Franco que duró 40 años se inicia una purga política que fuerza a centenares de miles de catalanes al exilio, entre los cuales se encontraban los fundadores de la CCC que llegaron a Colombia en 1942. Se da una abolición de todas las instituciones públicas catalanas, se prohíbe toda manifestación de la lengua catalana y su cultura y además el régimen franquista empieza un régimen económico autárquico y completamente aislado del mundo.

Cuando el dictador Franco fallece el 20 de noviembre de 1975 y empieza la transición democrática, se vive un periodo de tensión que termina con la Constitución Española del 78. Esta Constitución marcó el estado de las autonomías y la definición de las nacionalidades históricas como es el caso de Cataluña, Euskadi o Galicia, diferenciadas de lo que es la nación española pero sin ser sujetos de derechos políticos. Esto crea un nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña y revive sus instituciones propias como la Generalitat, bajo una definición territorial que está a medio camino entre un estado federal y un estado central.

Transcurrieron tres décadas de democracia y en el 2005 la ciudadanía se moviliza al considerar que el Estatuto de Autonomía aprobado en la Constitución del 78 debe renovarse. Se aprueba un nuevo estatuto por el parlamento de Cataluña, refrendado por los catalanes, que es ampliamente modificado por el Congreso y el Tribunal Constitucional Español en el 2010 provocando malestar en Cataluña y una desafección frente al gobierno.

En ese momento los catalanes también se dieron cuenta de que somos minoría democrática y era virtualmente imposible que desde Cataluña se pudiera cambiar el statu quo y conseguir cualquier votación en el Congreso español. Entonces arranca un movimiento con la primera manifestación masiva de este proceso donde reclamamos que somos una nación histórica con el derecho de autodeterminación y de preguntarnos qué queremos ser.

A partir de ahí empieza el período que en Cataluña se conoce como el Procés (2012 – Actualidad) donde se crean dos entidades: la Asamblea Nacional de Cataluña, que agrupa varios sectores históricos independentistas, y el Ómnium Cultural que juntos convierten el catalanismo e independentismo en una idea transversal para las movilizaciones ciudadanas.

Luego se empieza a fortalecer la demanda social para que se cree un instrumento que permita a los catalanes decidir qué quieren ser y que tenga efectos vinculantes: un Referéndum Pactado. Las estadísticas demostraban que existía una constancia de alrededor del 80% de los catalanes que apoyaban la realización de un referendo, por lo cual el 9 de noviembre de 2014 algunos partidos políticos reaccionan al organizar una Opinión Consultiva no vinculante con varias respuestas posibles: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado? (Sí, No) ¿Quiere que sea un Edo independiente? (Sí, No)”.

Tras el abrumador resultado que apoyaba el independentismo, en las elecciones parlamentarias del 27 de septiembre del 2015 la coalición ‘Junts x Sí’ suma por primera vez en la historia democrática una mayoría independista en los escaños del parlamento catalán bajo la promesa de buscar el mecanismo contemplando el Referéndum Pactado y otras alternativas.

El problema es que en ninguno de estos momentos el Estado español aceptó iniciar ninguna negociación sobre el Referéndum. Cuando se anunció el referendo unilateral del 1 de octubre la respuesta del gobierno llegó a mediados de septiembre con la Operación Anubis, donde la Policía de España autoriza la movilización de 10 mil uniformados con la misión de impedir la logística del referendo buscando confiscar las papeletas y centros de votación sin poder hallarlos.

Se dieron sucesos claves como un arresto masivo de 14 altos funcionarios del gobierno catalán el 20 de septiembre que estaban coordinando el referendo y los 1066 heridos durante la represión policial el día del referendo, que aún exigimos que se determinen las responsabilidades. Los observadores internacionales concluyeron que la violencia originó desde la fuerza pública pero solo hubo resistencia pacífica de los votantes, por culpa de la violencia no se cumplieron los estándares internacionales.

El 10 de octubre el presidente de Cataluña, Carles Puidgemont, proclama la independencia en una sesión parlamentaria con efectos suspensivos por la victoria del Sí, lo que da un margen de buscar una mediación internacional. Luego declara formalmente la independencia el 27 de octubre aunque no ha tenido mayor efecto, no se dieron efectos simbólicos como arriar la bandera española del Parlamento. Ese mismo día el Senado español aplicaba el artículo 155 de la Constitución para ocupar todas las funciones públicas catalanas y disolver el parlamento catalán y a los ministros y altos cargos.

En este momento estamos en una administración pública completamente intervenida, el gobierno español ha convocado unas nuevas elecciones para el 21 de diciembre. La mitad del gobierno catalán está en prisión y la otra parte está exiliado, como el presidente Puidgemont que escapó a Bélgica buscando mediación internacional de la demanda catalana. El presidente se renegó a convocar movilizaciones por amenazas de una reacción violenta por parte del Estado español y los partidos independentistas han anunciado que participarán y no boicotearán las elecciones.

¿Qué pasaría en una independencia catalana con su economía y su rol en la Unión Europea?

Bajo el punto de vista económico, Cataluña fue de las primeras regiones del sur de Europa que participó en la Revolución Industrial, lo que se refleja en las 600.000 empresas de su territorio y la disponibilidad de muchos recursos con los cuales trabajar. En pleno Siglo XXI a nadie le conviene frenar el comercio de una región rica, por lo cual es muy poco probable que otros países busquen imponer aranceles o altas restricciones al comercio con una Cataluña independiente, que podría seguir utilizando el euro bajo un tratado bilateral con el Banco Central Europeo en una manera similar a la que Ecuador incorporó el dólar.

Para que Cataluña sea expulsada de la UE, el primer supuesto que tiene que darse es que España la reconozca como un estado tercero y cualquiera de los estados miembro ejerza un veto a su ingreso pleno. Obviamente lo primero que se intentaría sería pedir el ‘fast-track’, la vía rápida de adhesión a la UE atendiendo a que ya tenemos al día la transposición legislativa de las normativas europeas, ya utilizamos el Euro, somos contribuyentes netos a la UE y no hay un choque cultural tan complicado como el que existe con el proceso de Turquía.

Pero existen otras maneras de pertenecer a la comunidad europea que aseguran las cuatro libertades básicas: libre circulación de bienes, personas, capitales y servicios. Por ejemplo, un tratado bilateral como el que existe entre Suiza y la UE que no requiere unanimidad. Otra opción sería ingresar al European Free Trade Association (EFTA) donde forma parte Suecia, Noruega y cuatro países más. Cataluña no accedería al Parlamento Europeo pero se tendrían las cuatro libertades básicas para el libre comercio.

¿Cómo se proyecta Cataluña en el escenario internacional si la mayoría de gobiernos respaldan a Madrid?

Su apoyo no es para Madrid sino en contra de la independencia porque ese es el rol de los Estados. En Twitter hace poco recordaron una portada del diario El País de 1991 donde mostraban que era impensable que los EE. UU reconocieran la independencia de Lituania por todas las décadas que pasó anexado a la Unión Soviética, durante seis meses ningún país lo hizo hasta que eventualmente se dio. Los Estados se protegen entre ellos y no reconocerán a Cataluña hasta que haya una implementación de la independencia, a partir de ahí si fuera pactado con España sería mucho más sencillo o si no tendría que buscarse el respaldo de cada uno de los países.

Curiosamente el comunicado de la Cancillería colombiana sobre los sucesos de Cataluña se parece bastante al de la Cancillería de México y Argentina. Pero imagínese que se declarase independiente ¿por qué no la reconocería Colombia? Sería dificultar el panorama de los 25.000 catalanes con pasaporte colombiano, las 250 empresas catalanas que operan en el país o los cientos de estudiantes colombianos en las universidades catalanas.

De darse la independencia plena de Cataluña, ¿qué sucedería con sus equipos de fútbol compitiendo profesionalmente en España?

El primer escenario sigue siendo permanecer en La Liga española, que perdería muchísimo sabiendo que el FC Barcelona y el Real Madrid son los más importantes. En ese caso, el FCB ha hecho las previsiones para seguir el próximo año en La Liga. Si no, en un segundo escenario podría solicitar la expedición de una “Wild Card” para una participación del Barcelona y el RCD Espanyol en una liga europea. La Premier League de Inglaterra ha mostrado interés al igual que la Liga de Francia, donde un estado independiente como Mónaco participa con su equipo propio. Y esto está jugando hasta que se termine la moratoria que va hasta el 2021 establecida para estudiar la gran Liga de Campeones, la “NBA europea”, que hará que los mejores equipos jueguen un campeonato europeo.

¿Los catalanes ven de igual manera la figura del dictador Francisco Franco y el Rey de España?

El desagrado por Franco es compartido por los demócratas que son los que se opusieron al régimen, porque hay catalanes franquistas. En cuanto al Rey este ha sido objeto del debate Republicano que es amplio en toda España, no solo en Cataluña, porque esta figura que es hereditaria y no fue escogida por nadie sigue en su cargo vitalicio. Hay un gran debate ¿cómo puede ser que la soberanía resida en los ciudadanos y el jefe de Estado no haya sido elegido por nadie?

La gente de Cataluña sí ha reaccionado con decepción frente a la alocución que el Rey hizo el pasado 3 de octubre. La Constitución estipula que como Jefe de Estado debe mantenerse neutral ante cualquier conflicto político, no tiene por qué entrometerse y se puso de parte del gobierno al no reconocer las víctimas de la policía ni encomendar la palabra “diálogo”, que mucha gente en Cataluña tenía esperanza de que mencionara.
 
 

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