Buscador Google

Cultura

30 de noviembre 2017

Pintando sociología como escritor de graffiti

Pintando sociología como escritor de graffiti

Alejandro Soler de la Fuente
Redacción Nova et Vetera


A sus 25 años de edad y tras recorrer cientos de calles de la Ciudad de México, Bogotá y otras locaciones, Miguel Ángel Junco Méndez, un joven próximo a graduarse como Licenciado en Sociología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y quien cursó un semestre de intercambio en la Universidad del Rosario, cuenta cómo nació su pasión por el arte que práctica y reflexiona sobre cómo el grafiti y la sociología pueden ser grandes aliadas para convertir un espacio urbano en un texto crítico .
 

¿Qué es el grafiti?, ¿esta práctica se inscribe entre el llamado arte urbano?

El arte urbano y el grafiti son dos campos distintos pero correlativos. El Grafiti es el ejercicio de escribir tu nombre con distintos estilos de caligrafía. Por su parte el arte urbano es un resquicio dentro de la historia del grafiti en donde se comienzan a integrar diferentes formas de trabajar lo que va siendo la expresión urbana. En el caso particular de México algunos escritores consideran que ciertas herramientas del Street Art eran utilizadas por unos cuantos escritores de grafiti, pero a partir de una coyuntura socio cultural dentro de la historia de México se hace esta diferencia. Cuando en México se emplea la política de cero tolerancia a partir del contrato de Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, la actividad de los escritores de grafiti se vuelve una práctica mucho más subterránea y penalizada de lo que ya era y se abre un espacio para que las personas le apostaran más al Street Art.

¿Cuál es la esencia del realizar obras en espacios urbanos?

Es una pregunta delicada. Creo que la intención correcta de forma general es mostrarse, exhibirse. Es generar un mito o leyenda tras quien realiza una obra. No obstante, a partir de los noventa los escritores de grafiti, también conocidos como grafiteros, dan a conocer su rostro e incluso sus nombres. Así surgen nuevas intenciones entre los grafiteros como la recuperación del espacio público, dejar un mensaje y hacer algún tipo de reflexión. Sin embargo, esto último no representa necesariamente la esencia de realizar obras en espacios públicos.

¿El ámbito de la ilegalidad hace parte de la escénica de esta expresión?

Parafraseando a uno de los pioneros del grafiti de la Ciudad de México, creo que esta expresión cumple tres requisitos como esencia siendo estos: la ilegalidad, el anonimato y la transgresión. El anonimato es no saber quién hizo una obra y utilizar un seudónimo o una marca para representarse. La ilegalidad es básicamente estar fuera del marco jurídico para realizar un acto. Por su parte la transgresión tiene que ver con la utilización de un soporte material que no está destinado a ser pintado. Asimismo, la trasgresión puede ser el contravenir a ciertas normas o morales, sean sociales o artísticas, entre otros. Buenos ejemplos de ello son el caso de pintar un autobús o la fachada de una casa, así como estar fuera o contra de las disposiciones de las bellas artes o alguna expresión, respectivamente. Menciono lo anterior para hacer una diferencia entre la ilegalidad y la transgresión. Muchos creen que el ámbito de la ilegalidad hace parte del grafiti, pero la expresión en sí no implica que sea estrictamente esto.

¿Cómo nació el seudónimo artístico que lo representa: Graun? y ¿qué significa este nombre para usted?

Yo inicié en el año 2004 cuando iba en la secundaria. Comencé pintando y firmando con mi primer apellido, Junco. Sin embargo, esto me trajo muchos problemas porque luego de haber inundado algunas calles aledañas a la escuela con mi nombre, supieron que era yo porque mi apellido no es común por acá. Desde aquella época trate de hacer un seudónimo representativo en torno a mi persona, haciendo una pequeña reflexión de quien era yo. Ese nombre es Graun. Hay veces en que me llaman por mi nombre de pila y ya no reacciono.

¿Podría contarnos un poco acerca de sus primeras obras y cuál fue su inspiración inicial?

Mi primera pieza surgió a finales del 2005, cuando comencé a pintar una bomba –bubble letters-. Lo recuerdo con mucha nostalgia porque utilicé tres aerosoles para pintar cinco letras en menos en menos de un metro. Luego comencé a trabajar con las letras, y me mantuve con ello durante cuatro y cinco años involucrando diferentes estilos. Creo que mi inspiración, en sí, fueron las normas del grafiti. Mi idea de ir practicando otros estilos y de ir realizando cosas más complejas. Así surgieron mis primeros intentos de pintar paisajes, caricaturas, pinturas realistas y otras expresiones.

¿De qué modo logra combinar su pasión por el grafiti y por la sociología?

Cuando terminé el bachillerato quería realizar una licenciatura relacionada con el arte o con el diseño. Sin embargo, creo que la sociología era la carrera que resolvía de mejor modo mis dudas existenciales. La sociología del arte y la cultura me permitieron generar más dudas de las que tenía inicialmente. A mediados de mi licenciatura comencé a vincular el grafiti con la sociología a modo de comprender la sociedad de los escritores de grafiti. El ir viendo como el grafiti se relaciona en los contextos políticos, económicos, culturales y artísticos como el muralismo mexicano.

¿De qué modo se logra pintar sociología? y ¿qué tan difícil ha sido para usted crear un equilibrio entre la racionalidad y la emotividad?

Es muy difícil. Sin embargo, creo que el arte lleva una reflexión por sí mismo. No solo el instinto de pintar sino una intención reflexionada, consciente o inconsciente. El grafiti en sí es un impulso, por decirlo de alguna manera. Fue difícil comenzar a racionalizar mis emociones, sin embargo mi objetivo no es hacer del arte ciencia. Pretendo sentirme sintiendo sintiéndome, racionalizar eso y así volverme a sentir haciéndolo, un círculo perfecto. Inicialmente empecé a pintar las teorías que había aprendido y aplicado con la sociología. Infancia líquida es una de las obras en la que logre parafrasear las teorías de Zygmunt Bauman, tratando de plasmar que el problema de género es un problema social de aprendizaje y educación el cual se ve reflejado especialmente en la infancia. Creo que la infancia actual es líquida porque ya no existe la socialización que existía hace unos años.

¿Cuál es la marca particular de sus obras y qué rasgos lo identifican como artista y como profesional?

Creo que todavía no tengo un estilo marcado en mi obra. Sin embargo, pienso que el rasgo que actualmente me identifica es ser sociólogo y trabajar grafiti. Trabajar aspectos concernientes a esta disciplina, el existencialismo y la filosofía. Creo que hay pocos sociólogos especializados en el tema y mucho menos que lo realicen.

¿Cómo cree usted que se compagina la sociología y el grafiti?

Estoy seguro que como herramienta la sociología complementa al grafiti para poder utilizar un espacio público y transformarlo en un pre/texto y contexto crítico. Mi afán no es menospreciar ni minimizar el trabajo de otros grafiteros, sin embargo, puedo ver que en muchas ocasiones se utilizan ciertos símbolos prehispánicos o de culturas indígenas para justificar su trabajo como arte. Creo que esto no está mal, pero la sociología puede hacer una lectura que va mucho más allá de los símbolos que tenemos a la mano, permitiéndonos criticar nuestro entorno y con ello utilizar los espacios públicos para hacer llegar un mensaje. Utilizando el grafiti para la sociología, sueño con hacer uso del grafiti como una herramienta metodológica de interpretación social. Creo que así lograré compaginar ambas corrientes.

Adentrándonos un poco más en su obra ¿Quién es ‘Ella’? y ¿cuál es la historia detrás del mural llamado así?

Esta obra la comencé a realizar el 7 de febrero del año 2017, es decir el día de mi cumpleaños, a modo de celebrar de dos maneras. La primera pintando y la segunda porque ella es una modelo que me recuerda mucho a una persona bastante querida. Quiero aclarar una cosa y es que algo muy interesante del trabajo artístico es que la obra final no es el arte en sí sino el proceso. La interacción que se tiene con el espacio y con la gente es una parte fundamental de una obra. Esto es algo que me ocurrió al pintar a Ella. La gente de los alrededores del lugar donde la hice se acercaban a preguntarme quién era la chica de la obra. Creo que Ella les pertenece a todas las personas que estuvieron allí, a los niños del colegio cercano y a los vecinos del lugar. Esta pieza representa a Ella pero de todos.

¿Qué destaca de sus estudios de intercambio en la Universidad del Rosario?

Considero que Colombia es mi segunda casa. Me ofreció bastante. Aprendí mucho académicamente hablando y fue una experiencia de vida que me permitió crecer como persona. Destaco mucho que me abrió los ojos, artísticamente hablando, a modo de inspiración. A su vez me permitió ver multiversos al conocer personas locales y compañeros de Francia, Chile y España. Recuerdo mucho las clases del profesor Camilo Sarmiento Jaramillo, las cuales han sido muy enriquecedoras a nivel profesional.

¿Volvería a Colombia a compartir sus conocimientos en torno al grafiti?

Sin dudarlo, quisiera volver a Colombia para realizar un trabajo más profesional. Para presentar alguna ponencia sobre el grafiti y para hacer nuevas redes de colaboración, investigación y trabajo. A su vez me gustaría contar con la oportunidad de hacer un mural en las instalaciones de la Universidad.

¿Qué viene para Graun y su obra?

Tengo programado realizar dos obras en diciembre de este año y estoy a la espera de la resolución de los sínodos para sustentar mi tesis sobre grafiti y sociología el año que viene. Mi trabajo de grado es sobre la Función Social de los Conceptos del Grafiti en el Valle de México. Para el próximo año también quiero hacer una serie de cuadros en torno a la introspección que he ido desarrollando a lo largo de mi vida, una serie sobre la sensorialidad en la sociedad, centrándome en el caso de México, y trabajar en otra serie más existencialista, filosófica y critica. Les recuerdo que pueden buscarme en Facebook como Graun Pinguifilico, también pueden googlear y encontraran algunas ponencias que he realizado, y próximamente mi tesis sobre grafiti y sociología en la página de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
 
 

Comparte en tus redes sociales

RELACIONADOS

RECIBE NOTICIAS EN TU CORREO

Escribe un comentario

Al publicar un comentario por favor recuerda ser preciso, conciso y hacer buen uso de las palabras sin ofensas.

    Sé el primero en comentar

    Escriba su mensaje



     Security code

CONTENIDO DE INTERÉS

ÚLTIMAS NOTICIAS

Recorriendo los pasos de Humboldt en la Nueva Granada
Cultura - 24 de septiembre 2018
 
Inclusión afro ¿cómo vamos?: Un evento donde se da a conocer la afrocolombianidad
Sociedad - 23 de mayo 2018
 
Visita la exposición 'Censurar, tachar y rasgar'
Cultura - 23 de mayo 2018