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Omnia

Incidencia de los periodos de Industrialización por Sustitución de Importaciones y de Apertura Económica en la generación de Ciencia, Tecnología e Innovación en Colombia

Jonnathan López-Hurtado

04/09/2018

Volumen 4 - Nº 41 sep./2018
ISSN: 2422-2216

Incidencia de los periodos de Industrialización por Sustitución de Importaciones y de Apertura Econó

El hacer memoria de lo acontecido frente a las iniciativas para lograr que Colombia fuese una nación más competitiva en el transcurso del siglo XX y parte del XXI se transforma en insumo clave para comprender la especial atención que actualmente los gobiernos.

Las empresas y las universidades asignan a la generación de mayores capacidades en ciencia, tecnología e innovación que sea incluido en el medio productivo. Dicha preocupación se fortalece al comparar el significativo avance de los países del Este Asiático que en la década del 50 poseían un PIB per cápita similar al de países como Brasil, México, Argentina y Chile (Bustelo, 1992). De acuerdo con Bustelo, en el periodo comprendido entre 1965 y 1989, el crecimiento promedio anual de los países del Este Asiático fue dos veces superior al de los países latinoamericanos (ver tabla 1);  para el caso colombiano, tomando como referente a Corea del Sur, en 1953 las dos naciones poseían el mismo PIB per cápita pero finalizando el siglo XX19, la tasa de crecimiento de Corea del Sur fue superior a la colombiana con un 6,5% y 4,2% respectivamente (Cárdenas, 2011). 

Tabla 1. Tasas de crecimiento medio anual del PIB per cápita entre 1965 y 1989.
País del Este Asiático % País Latinoamericano %
Corea del Sur 7,00% Brasil 3,50%
Taiwán 7,30% México 3,00%
Hong kong 6,30% Argentina -0,10%
Singapur 7,00% Chile 0,30%

Fuente: Bustelo  (1992).

Tales brechas son explicadas por lo acontecido en estos países en la etapa conocida como de Industrialización por Sustitución de Importaciones y el posterior periodo de liberalización de la economía que en Colombia se conoce como de Apertura Económica. Sin embargo, lo que se observa es un rezago representativo entre los períodos de proteccionismo y de desregulación de la industria en los países del Este Asiático y los latinoamericanos.

Mientras que en Corea del Sur, Taiwán y Singapur la Industrialización por Sustitución de Importaciones se aplicó entre 1953-1964 (11 años), 1951-1958 (7 años) y 1959-1965 (5 años) respectivamente, en Brasil se extendió de 1930 a 1967 (37 años), en México de 1940 a 1980 (40 años) (Bustelo, 1992) y en Colombia, el modelo proteccionista inicia a finales del siglo XIX, llega a su auge en el año 1951 y finaliza en 1990 (más de 40 años) (Misas, 2001) (Ocampo & Parra, 2007). De acuerdo con Cárdenas, para que Colombia logre obtener unos ingresos similares al de los países del Este Asiático requiere de 40 años si crece a una tasa promedio de 4,9%, 33 al 6% y 27 años al 7% (Cárdenas, 2011).

A continuación se presentan de forma sintética los principales acontecimientos que marcan el devenir histórico colombiano en materia de industrialización en el periodo de Industrialización por Sustitución de Importaciones y la Apertura Económica, estableciendo si la relación Estado-Empresa-Universidad contribuyó a la generación e inserción de ciencia, tecnología e innovación al medio productivo nacional.

Ciencia, tecnología e innovación en Colombia: De la Industrialización por Sustitución de Importaciones a la Apertura Económica.
De acuerdo con Misas (2001), la Industrialización por Sustitución de Importaciones se compone de cinco grandes periodos que se ubican finalizando el siglo XIX y el año 1990. La tabla 2 presenta un recuento de los hechos destacables en cada uno de ellos.
 
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Tabla 2. Períodos de la Industrialización por Sustitución de Importaciones.
Periodo Hechos históricos alrededor de la industrialización colombiana en el período de la Industrialización por Sustitución de Importaciones
Finales del siglo XIX hasta 1931 La articulación del país en los mercados internacionales se basaba en el intercambio de oro, añil y tabaco, quina, algodón y café.
Subsidios y elevación de aranceles con el fin de importar bienes que posteriormente fuesen producidos en el país. El poco conocimiento de técnicas, tecnologías elementales, procesos de manufactura y el reducido mercado interno generaron dificultades para la producción de estos bienes.
Se consolida una discusión entre parlamentarios y la opinión pública alrededor de la intervención del estado en los asuntos económicos y la protección de la industria nacional.
La demanda de las pequeñas élites sociales no generaba incentivos para la producción manufacturera.
1931-1951 En 1931 la demanda interna se amplía como consecuencia de mayores niveles de explotación de café y los centros urbanos incrementan su capacidad de compra.
Se inicia la producción de petróleo y continúa la exportación de banano. El gobierno del presidente Olaya Herrera mantiene las reservas internacionales lo cual estimuló de manera incipiente el desarrollo industrial.
1951-1970 Es el período de auge de la Industrialización por Sustitución de Importaciones. El Estado eleva los aranceles que desde 1931 hasta 1951 permanecían iguales, realiza control de cambio y genera impulso a las actividades industriales a través de una política monetaria basada en el crédito al fomento.
1970-1990 El Estado decide establecer una articulación con los mercados internacionales que no dependa de productos primarios, especialmente el café, estableciendo subsidios a las exportaciones, manejo de tasas de cambio y otras actividades que permitan incrementar y diversificar progresivamente la estructura productiva. Se mantienen altos niveles de protección a la industria nacional.
1990 Finaliza el proceso de Industrialización por Sustitución de Importaciones. Las barreras establecidas por el Estado para la protección de la industria que se desarrollaba en el periodo 1970-1990 son eliminadas.

Fuente: Elaboración propia a partir de Misas (2001) y Cárdenas (2011).

La creación de la Federación Nacional de Cafeteros en 1927, el incremento de la demanda internacional por el café colombiano, los subsidios otorgados por el Estado para mantener el precio real del café y el fuerte control de la tasa de cambio, permitieron que a principios de la década del 50 (tercer periodo de la Industrialización por Sustitución de Importaciones) los productores de café fueran los mayores generadores de divisas en el país, situación aprovechada por los industriales nacionales que generaron una alianza con los cafeteros para importar materias primas, maquinaria y tecnología que aportaran a los albores de la industrialización en Colombia. Como consecuencia de la alta protección del mercado, los industriales nacionales manejaron los precios y obtuvieron ganancias representativas que amortizaron las inversiones realizadas.

Ahora bien, de acuerdo con Misas (2001) se pueden identificar seis características del sector manufacturero que se desprenden del período de la Industrialización por Sustitución de importaciones que, junto con la Apertura Económica de 1990, han marcado drásticamente el proceso de desarrollo económico actual. A continuación se presenta brevemente lo enunciado por Misas alrededor de estas particularidades.
 
  • Proceso de oligopolización precoz.
A través de procesos de integración vertical y horizontal intenso, pocas firmas (entre dos y tres) realizaron la mayor parte de las actividades industriales. Las inversiones cubrían rápidamente el mercado interno para de esta forma evitar la entrada de nuevos competidores. Comparado con el mercado internacional, estas organizaciones mantenían altos los precios de lo producido y no se permitía la importación de bienes que compitieran con la industria nacional, situación amparada por los altos niveles de protección instaurados por el Estado.
 
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Se presenta un lento crecimiento del mercado ocasionado por: industriales enfocados  en el mercado interior con poca articulación con los mercados internacionales y la conservación de la estructura agraria de los años 40 y 50. En este sentido, se presenta una migración del tipo “del campo a la ciudad” (Misas, 2001, p. 118) -que no permitió la vinculación de personal al sector industrial que a su vez incrementara la demanda por bienes manufacturados- y no “de la agricultura hacia la industria” (p. 118).

La inmigración acontecida en el periodo no se generó por las altas productividades de la tierra que generaban excedentes de mano de obra ni por la acción deliberada del estado como respuesta a una política de industrialización como la sucedida en los países del este asiático (Bustelo, 1992), por el contrario, el éxodo fue ocasionado por la violencia bipartidista del siglo XX que, dado el poco desarrollo industrial, incremento los niveles de desempleo y parte de la mano de obra disponible fue absorbida por el sector industrial y el informal (Cárdenas, 2011).
 
  • Configuración temprana de conglomerados económicos.
Los rendimientos de las empresas manufactureras eran superiores a las necesidades de ampliación de la capacidad productiva dado que el pequeño mercado interno generaba una demanda limitada. Los excedentes se destinaron a especulación de divisas, especulación sobre la tierra y otras actividades productivas y de servicios; esto permitió la configuración temprana de conglomerados económicos[1]
 
  • Una limitada vinculación con la técnica y la tecnología.
El lento crecimiento de la demanda interna limito la vinculación de la técnica y la tecnología a la industria, situación ocasionada principalmente por la concentración de producción en bienes no duraderos[2]. La vía para la introducción de innovación, ciencia y tecnología fue a través de la inversión, sin embargo, esta tenía un carácter espaciado y espasmódico; bajo esta perspectiva, en el periodo de Industrialización por Sustitución de Importaciones se introducía innovación y cambio tecnológico cada cinco o diez años. No se tuvieron en cuenta fuentes distintas para la introducción de ciencia y tecnología a la industria: transferencia y adaptación tecnológica, know how extranjero, patentes internacionales, personal más capacitado, entre otras.
 
  • Una red industrial poco densa e insuficientemente diversificada.
En el cuarto periodo de la Industrialización por Sustitución de Importaciones continúan los altos niveles de producción de bienes no duraderos y los pocos producidos eran de baja elaboración tecnológica y poco intensivos en conocimiento. Los esfuerzos se enfocaron en la producción de bienes intermedios y de capital por encima de los de consumo, al igual que en el tamaño de las plantas (Cárdenas, 2011). Comparado con países de América Latina como Brasil, Chile y Argentina que en la década de los años 70 y 80 generaban innovación técnica en distintas ramas industriales, Colombia no poseía una estructura productiva diferenciada; de acuerdo con Misas (2001), en Colombia “crece más la inversión que la productividad. La razón es la imposibilidad de aprovechar plenamente las capacidades instaladas debido a las limitaciones de la demanda. Entonces también creamos una red industrial poco densa e insuficientemente diversificada” (p. 119).
 
  • Un empresariado industrial surgido de una elite agrario-comercial.
El empresario industrial en Colombia surgió de la élite agroexportadora, lo cual ha permitido que el modelo económico nacional se encuentre vinculado a la misma élite y a la explotación del sector primario. Esto demuestra que, a pesar de que en la Industrialización por Sustitución de Importaciones el Estado desempeña un rol clave, en Colombia su intervención fue menor y no tuvo un peso representativo comparado con países latinoamericanos y con aquellos que conforman el Este Asiático.     
 
  • Una lenta expansión de la relación salarial en el conjunto de la economía.
La migración del campo a la ciudad no generó una masa de trabajadores que dieran impulso a la actividad industrial. El ingreso percibido por el personal vinculado al sistema productivo nacional era bajo, limitando sus capacidades para la adquisición de bienes manufacturados. La mano de obra industrial poseía bajos niveles educativos y poco conocimiento, lo cual limito la introducción sistemática de nuevas técnicas al proceso de producción (Misas, 2001). Tales acciones son contrarias al Modelo Dualista de Lewis (citado por Cárdenas, 2011) que establece que: “las economías en desarrollo irían gradualmente absorbiendo la fuerza de trabajo alojada en el sector tradicional (agrícola) e insertándola en el sector moderno de alta productividad y crecimiento (industrial). Por eso la importancia de promover la industrialización” (p. 77)
Ahora bien, un elemento adicional a las características planteadas por Misas (Misas, 2001) es que los industriales colombianos no profundizaron la Industrialización por Sustitución de Importaciones en el sentido de pasar a una segunda fase de producción de bienes más intensivos en capital y tecnología (bienes intermedios). Sólo a través de una acción deliberada del estado y la asociación con empresas de otros países se permitió la entrada al país de la industria petroquímica y química productoras de insumos para bienes intermedios. En este sentido, los líderes de los conglomerados económicos no actuaron porque no les convenía.

Bajo este panorama se inicia en Colombia el período de la Apertura Económica. De acuerdo con Misas, las primeras discusiones alrededor de la apertura iniciaron en el gobierno del presidente Alfonzo López entre 1974 y 1978, cuarto período de la Industrialización por Sustitución de Importaciones. No se había logrado consolidar una naciente industria nacional bajo el modelo de protección estatal y ya se entablaban diálogos a favor del libre mercado (lo cual confirma los planteamientos de Cárdenas (2011) sobre las asimetrías en la apropiación de las revoluciones industriales entre los países desarrollados y las economías emergentes latinoamericanas, y las ideas de Bustelo (1992) sobre la duración, intensidad y ámbito de aplicación de la Industrialización por Sustitución de Importaciones).

Sin embargo, dado que un proceso de apertura en esta época no era conveniente para el empresariado colombiano, en el sentido de los beneficios que percibían alrededor de los altos niveles de protección y la profundización de la sustitución de importaciones, los grandes conglomerados, fruto de la oligopolización precoz, se opusieron y no permitieron prosperar las ideas neoliberales.

Años después, en los gobiernos de Barco y especialmente el de Gaviria en 1990, surge de nuevo la idea de la Apertura Económica pero en esta ocasión los industriales nacionales se encuentran a favor del modelo. Misas (2001) considera que los conglomerados económicos desempeñaron un papel importante en el cambio de percepción, ya que, para la década del 90, la Industrialización por Sustitución de Importaciones limitaba sus perspectivas de crecimiento. La Apertura Económica se acompañaba de menor reglamentación y la eliminación del control de cambios, lo cual permitió a los empresarios acceder de forma sencilla a los mercados internacionales de capitales. Adicionalmente, el Estado decide monopolizar ciertas actividades (servicios públicos, canales privados de televisión, telefonía celular y generación de energía) y las entrega al sector privado, lo cual permite a los conglomerados continuar procesos de consolidación económica.     

Consideraciones finales.
Uno de los postulados teóricos de la Apertura Económica alrededor de la industria establece que con la eliminación de las restricciones se genera una concentración en los sectores con mayor intensidad de capital y con mejores condiciones para competir en los mercados internacionales y los sectores menos preparados tienden a desaparecer. Después de la Apertura Económica, no se presenta este síntoma; 50% de la producción industrial corresponde a bienes no transables (no son objeto de comercio internacional), y el 50% restante a bienes transables (objeto de comercio internacional). 

Parte de los bienes transables producidos en Colombia son no transables en el mercado internacional, es decir, sólo se comercian en el país y con los vecinos más próximos al territorio nacional; estos bienes se encuentran condicionados no por sus características físicas sino por factores del entorno que limitan su intercambio, por ejemplo, los canales de distribución o la infraestructura terrestre. Lo anterior aunado a una concentración en el primer sector (específicamente el agrícola, no la minería) y el tercer sector que desde 1930 concentra una mayor participación del PIB en Colombia.

Es importante resaltar que, como se observa en el figura 1, en el periodo de auge de la Industrialización por Sustitución de Importaciones (1951) se incrementa la brecha entre la industria y el sector servicios; de igual forma, la participación del PIB en el sector primario se reduce notablemente en el mismo periodo (explicado por la época de la violencia la cual generó la inmigración del campo a la ciudad bajo las características anteriormente enunciadas) y para los inicios de la apertura económica éste es equiparable con el porcentaje del PIB del primer sector.

Figura 1. Participación del PIB (%) por sector en el periodo 1930-1990.
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Fuente: Cárdenas (2011)

Otro de los postulados teóricos indica que la Apertura Económica se acompaña de un incremento en los niveles de introducción de ciencia, tecnología, innovación y cambio técnico. Dado el supuesto de racionalidad, para permanecer en el mercado los empresarios se encuentran obligados a realizar transformaciones en las formas de producción. Lo que no se desarrolló en el periodo de la Industrialización por Sustitución de Importaciones se supuso que se lograría con la apertura en un corto periodo de tiempo.

Sin embargo, no sólo la liberalización de la economía generaba el espacio para que los industriales iniciaran procesos sistemáticos de introducción de ciencia, tecnología e innovación al modelo productivo, también representó la oportunidad para que estos mantuvieran e incrementaran sus ganancias. Como consecuencia, después de la apertura en 1990 no hubo un incremento de innovación tecnológica, cambio técnico e inversión en la industria manufacturera y las acciones (políticas, leyes y decretos) encaminadas al fortalecimiento de los vínculos entre actores que aportan a la generación de ciencia, tecnología e innovación (Estado-Empresa-Universidad) fueron escasas y precarias. De acuerdo con Misas (2001), lo que se presentó en Colombia fue “una disminución en los niveles de producción, una caída drástica en los volúmenes de inversión y una caída muy drástica en la importación de maquinaria y equipo para la industria manufacturera” (p. 127).   

Tanto en el período de la Industrialización por Sustitución de Importaciones como en la etapa de la Apertura Económica no se presentan evidencias suficientes que permitan establecer un vínculo entre el estado, la empresa y la universidad. Los períodos abordados indican que Colombia no prestó importancia a la inserción de la ciencia, la tecnología y la innovación como fuentes del desarrollo, y que estas dinámicas -si es posible asignarles dicha denominación- estuvieron sujetas a los intereses particulares de los industriales nacionales más no como el fruto de una acción deliberada por parte de distintas instituciones del territorio nacional (por ejemplo, el estado, la empresa y la universidad). Hasta los albores de la Apertura Económica, el aporte de la relación Estado-Empresa-Universidad al progreso de la economía colombiana es poco pero es latente en la construcción de una sociedad basada en el conocimiento.

Referencias.
Bustelo, P. (1992). La industrialización en América Latina y Asia Oriental: un análisis comparado. Comercio Exterior, 42 (12), 1111-1119.
 
Cárdenas, M. J. (2011). De la sociedad industrial a la sociedad post industrial: Reflexiones históricas sobre el caso colombiano. Revista de Negocios Internacionales, 4 (2), 67-90.
 
Misas, G. (2001). De la sustitución de importaciones a la apertura económica. La dificil consolidación industrial. Desarrollo económico y social en Colombia. Siglo XX, 111-134.
Ocampo, J. A.; Parra, C. A. (2007). Historia Económica de Colombia. Bogotá: Planeta.
 
Rodríguez, C.; Duque, J. (2007). Seguimiento a la dinámica competitiva de dos grupos económicos colombianos. Innovar, 17 (29), 137-154.
 
Rodríguez, C.; Duque, J. (2008). El Grupo Santodomingo: El pez chico se come al grande de generación en generación. Innovar, 18 (32), 127-152.
 
Rodríguez, C.; Tovar, J. (2007). Fusiones y adquisiciones como estrategia de crecimiento en el sector bancario colombiano. Innovar, 17, 77-98.
 
López, L. (2010). Transformación productiva de la industria en Colombia y sus regiones después de la apertura económica. Cuadernos de Economía, 29 (53), 239-286.
 
[1] Para profundizar acerca de la conformación temprana de conglomerados económicos, ver Rodríguez y Tovar (2007), Rodríguez y Duque (2008) y Rodríguez y Duque (2007)
[2] Un interesante análisis acerca de los cambios en la estructura de bienes producidos en Colombia tanto en la Industrialización por Sustitución de Importaciones como en la Apertura Económica se presenta en López (2010).

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