Vol 3 Ed 27 » Cultura » El Taekwon-Do como referente de la historia de Corea del Norte bajo la mirada de Victor Cha

El Taekwon-Do como referente de la historia de Corea del Norte bajo la mirada de Victor Cha

Sofía Pérez

El Taekwon-Do es un arte marcial creado a mediados del siglo XX por el General Choi Hong Hi en Corea. Este se caracteriza por sus diferentes tipos de combate, entre los que se encuentran el sambo matsogui (el combate preestablecido), el ibo y el ilbo matsogui (combates a uno y dos pasos) y el jayu matsogui (combate libre), entre otros, y sus figuras o tules, que son series de movimientos de ataque y defensa que recrean el combate contra adversarios de diferentes niveles. Las figuras, creadas por el General, tienen un nombre y significado específico que se relaciona con la cantidad y naturaleza de los movimientos y que, según lo que se explicará a continuación, están en sintonía con la historia norcoreana.

Tras la lectura de los primeros dos capítulos “Contradictions” y “The Best Days” del texto The Impossible State de Victor Cha, es posible reconocer lugares comunes del mundo del Taekwon-Do en la historia del régimen norcoreano. Lo anterior puede explicarse según las dos características que Cha otorga al pueblo norcoreano: el etnocentrismo y la firme devoción hacia el Gran Líder, que pueden ser relacionadas fácilmente con las figuras del Taekwon-Do. Además del libro de Victor Cha, es importante mencionar que la información presentada en este análisis sobre las figuras del Taekwon-Do surge del texto El Arte del Taekwon-Do ITF, publicado por el comité técnico fundacional de la International Taekwon-Do Federation.

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La información presentada por Victor Cha es contada en un relato del mismo sobre el viaje que tuvo que realizar a Pyonyang junto con una delegación estadounidense para renegociar el regreso de los restos de prisioneros de guerra a los Estados Unidos. A pesar de que se obviarán las especificidades de la historia de Cha, el texto contiene información importante sobre la historia norcoreana que atribuye a la misma las características ya mencionadas. La primera característica, el etnocentrismo, es descrita por Cha al mencionar que “el pueblo norcoreano, pese a todas las dificultades, piensa que es el pueblo elegido. Se consideran afortunados por haber nacido en la raza más pura y en la sociedad más inocente, virginal y virtuosa del mundo” (2013, pág. 9). Dicho etnocentrismo puede evidenciarse en varias de las figuras del Taekwon-Do.

Chon-Ji, la primera, simboliza el origen del mundo y de la historia mediante una serie de 19 movimientos que representan el cielo y la tierra; curiosamente, Chon-Ji es el nombre del lago junto al que se encuentra el monte Paektu o Baekdu, donde según la creencia popular habría surgido la ideología Juche, a la cual se hará referencia más adelante. Es común que las civilizaciones etnocentristas ubiquen el origen del mundo y de la historia en su territorio geográfico; el mito fundacional chino, por ejemplo, sitúa el origen de la historia en China durante la vida del Emperador Amarillo y el mito fundacional egipcio o helipolitano surge en el Nilo. Sin embargo, según Cha:

Los norcoreanos han hecho todo lo posible para apropiarse de la narrativa nacionalista histórica al afirmar que todo lo que puede enorgullecer a Corea ha ocurrido en el norte. El mito de Tan´gun, por ejemplo, informa sobre el nacimiento de los coreanos hace cinco mil años. Tan´gun habría creado la primera dinastía, Choson, en el año 2333 a.C. El padre de Tan´gun fue Hwanung, el Supremo Regente Divino e hijo del emperador del cielo, y su madre fue una mujer convertida en oso, Ungnyo. (2013, pág. 35)

La segunda figura que se enseña a los practicantes de Taekwon-Do se llama, precisamente, Dan-Gun y hace referencia al “Santo llamado Dan-Gun, fundador legendario de Corea en el año 2333 a.C” (Comité Técnico Fundacional de la ITF, 2013). Por otra parte, las figuras del Taekwon-Do tienen una relación significativa con los conflictos políticos de Corea, especialmente con las invasiones japonesas del siglo XVI y XX y con la separación de la península Coreana.

En su libro, Victor Cha menciona que al llegar a Pyonyang el televisor solo le permitía ver un documental sobre la vida de Kim Il-Sung como líder y miembro de las guerrillas anti-japonesas (2013, p.g 5). Teniendo en cuenta que el General Choi Hong Hi también hizo parte de dichos grupos, es fácil explicar la frecuencia con la que se hace referencia a la independencia de Corea de los japoneses en las figuras del arte marcial. Do-San, la tercera figura, hace referencia a Ahn Chang Ho, “que dedicó toda su vida al desarrollo de la educación de Corea y a su movimiento independentista” (Comité Técnico Fundacional de la ITF, 2013, pág. 48); Joong-Gun “asesinó a Hiro-Bumi Ito, el primer gobernador general japonés en Corea” (p.g 71); Eui-Am, “seudónimo de Son Byong Hi, líder del movimiento independentista coreano del 1 de marzo de 1919” (p.g 128); Sam-Il “evoca la fecha histórica del movimiento independentista de Corea” (p.g 160) y Moon-Moo “honra al 30 rey de la dinastía Silla (…) Según su voluntad, pusieron su cuerpo en el mar donde ‘mi alma defenderá para siempre a mi país contra los japoneses’” (p.g 206).

A pesar de que Victor Cha da gran importancia a las relaciones entre Corea del Norte y Corea del Sur, las figuras del Taekwon-Do no evidencian que esta problemática tuviera la misma trascendencia para los coreanos que la invasión japonesa durante los años 50, quizá por ser aún muy reciente y porque la invasión de Japón en Corea había terminado pocos años antes. Sin embargo, la figura Tong-Il “denota la resolución de reunificar a Corea. El diagrama (I) simboliza la homogeneidad de la raza” (2013, p.g 237). La existencia de esta figura, y el hecho de que la misma sea la última, y por ende la que requiere mayor experiencia y habilidades, evidencia la importancia que tuvo la separación de Corea en la mentalidad norcoreana.

Otro ejemplo es el caso de Yoo-Sin, otra figura que requiere de un grado avanzado. Según el Comité Técnico Fundacional de la ITF “Yoo-Sin proviene del General Kim Yoo Sin, Comandante General durante la dinastía Silla. Los 68 movimientos evocan las dos últimas cifras del año 668 d.C, año de la unificación de Corea. La postura preparatoria representa una espada desenvainada por la mano izquierda simboliza el error de Yoo Sin al seguir las órdenes del Rey y pelear con fuerzas extranjeras en contra de su propia nación” (p.g 167). Según Cha, “Park [presidente de Corea del Sur] implementó el sistema Yusin de supresión draconiana de los derechos civiles, lo cual despertó grandes críticas en Occidente. Cientos de senadores y congresistas escribieron cartas a la Casa Blanca y a Park, condenando la represión política” (2013, p.g 33). La analogía de Park como Yoo Sin resulta una hipótesis curiosa sobre la visión de Corea del Norte sobre Corea del Sur, ¿es probable que Corea del Sur pudiera verse representada como aquel comandante general que luchó contra su propio pueblo por órdenes de un poder superior? Más aún, es evidente que el sistema Yusin causó el primer alejamiento entre Seúl y Washington, evento que, para Cha, tuvo gran importancia para los norcoreanos.

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Esta visión sobre el comportamiento del Estado de Corea del Sur dio paso al mejor ejemplo de la influencia de la cultura norcoreana en las figuras del Taekwon-Do: Juche. A saber, según el Comité Técnico Fundacional de la ITF “Juche es una idea filosófica según la cual el hombre es dueño de todo y decide sobre todo. En otros términos, avanza la idea de que el hombre es el dueño del mundo y de su propio destino. Se dice que esta idea surgió en el monte Baekdu que simboliza el espíritu del pueblo coreano” (p.g 149). A pesar de que esta descripción es parcialmente correcta, los autores omiten una parte importante de la definición de la ideología Juche. Según Victor Cha, la ideología Juche gana legitimidad al ser la antítesis del concepto de sadaejuui, que hace referencia a ser esclavo o sirviente de otra gran potencia. A saber, la traducción literal de Juche es auto-determinación; según Cha, “En el contexto norcoreano, la auto-determinación significa que, siendo un país pequeño entre grandes potencias, Corea debía practicar Juche, autosuficiencia e independencia, en sus políticas internas y externas” (2013, p.g 37). Más aún, Cha menciona que en un contexto ideológico Juche tiene cuatro postulados formales: que el hombre es maestro de su destino, que el maestro de la Revolución es el hombre, que la Revolución debe ser promovida de manera autosuficiente y que la clave para alcanzar la Revolución es ser leal al Supremo Líder, Kim Il-Sung (p.g 37).

El concepto ideológico de Juche surge en el discurso del líder Kim Il-Sung Sobre la eliminación del dogmatismo y formalismo y el establecimiento de Juche en el trabajo ideológico, en el que el mismo menciona la necesidad que tenían los norcoreanos de enfocarse en el conocimiento y la apreciación de su historia más que en la de otros países para alcanzar la revolución. En el discurso, Kim Il-Sung se pregunta

¿Qué es Juche con el trabajo ideológico de nuestro Partido? ¿Qué hacemos? No estamos involucrados en la revolución de ningún otro país, únicamente en la revolución coreana. Esto, la revolución coreana, determina la esencia de Juche con el trabajo ideológico de nuestro Partido. Por lo tanto, todo el trabajo ideológico debe ser subordinado a los intereses de la revolución coreana. Cuando estudiamos la historia del Partido Comunista de la Unión Soviética, la historia de la revolución china, o la verdad universal del Leninismo-Marxismo, es completamente con el objetivo de correctamente realizar nuestra propia revolución. (Il-Sung, 1955).

Es evidente que existe una clara relación entre el arte marcial y la filosofía norcoreana. La cosmovisión y cosmología de la región se materializan en arte marcial y se convierten en series de movimientos que los practicantes deben aprender y realizar como parte de su proceso de ascenso de grado, en competencia y en el Dojang. Teniendo eso en cuenta, resulta útil analizar las figuras del arte marcial como referente de las dinámicas históricas y políticas del noreste asiático. Más aún, realizar el mismo análisis sobre las katas del Karate-Do, las pumses del Taekwondo o los taoulu en el Wushu Kung Fu podría resultar un ejercicio interesante para la comprensión del extremo oriente.

Bibliografía
1. Cha, V. (2013). "Contradictions" & "The Best Days" En: The Impossible State. Nueva York: Ecco.
2. Comité Técnico Fundacional de la ITF. (2013). El Arte del Taekwon-Do ITF. Buenos Aires: Dacar Impresora S.R.L.
3. Il-Sung, K. (1955). Sobre la eliminación del dogmatismo y formalismo y el establecimiento de Juche en el trabajo ideológico. Pyonyang.

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