El tratamiento del cáncer
El tratamiento de esta enfermedad tiene tres pilares fundamentales: la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Sin embargo, existen terapias complementarias importantes en el manejo integral de la enfermedad como la terapia inmunológica, el soporte psicológico, la nutrición, el manejo del dolor y los cuidados paliativos.
Para decidir el tipo o combinación de tratamientos que se emplearán, es necesario clasificar el tumor teniendo en cuenta las características de las células que lo componen, según su similitud con el tejido original, el número de mitosis (divisiones celulares) y las características de las células (benigno, maligno o intermedio) y el compromiso de los tejidos vecinos o metástasis en los diferentes estadios clínicos que van del 0 al 4 (subdivisiones de acuerdo con las diferentes clasificaciones y hallazgos).
Esta clasificación permite determinar el orden en que se realizará el tratamiento y si se combinan o se realizan solos. Decidir, por ejemplo, si primero se extirpa el tumor (cirugía) y luego se inicia la radioterapia sin necesidad de quimioterapia o, por el contrario, primero la quimioterapia, luego la cirugía y, por último, la radioterapia. Hay tumores que sólo requieren uno de los tres tratamientos. Estas decisiones dependen del estado clínico, del tipo de tumor y del paciente, su estado general, su nutrición y su edad. Decisiones que se toman en juntas médicas a las que asisten especialistas de todas las áreas, teniendo en cuenta también las creencias, preferencias y opciones del paciente y de su familia.