Propuesta para determinar la cultura de las organizaciones
La metodología para describir la cultura organizacional y en consecuencia identificar los elementos sustantivos y diferenciales de una organización en relación con otra se fundamenta en los siguientes aspectos:
La información obtenida en cada una de las organizaciones luego de la aplicación y tabulación de las encuestas (información cuantitativa) y su validación en las sesiones de grupo (información cualitativa), permite identificar rasgos que de acuerdo a parámetros previamente establecidos se denominan altamente arraigados. Es decir, aquellos hechos, eventos, situaciones, percepciones, comportamientos u otras manifestaciones que han sido verificados cuantitativamente y cualitativamente por su mayor frecuencia de suceso o percepción colectiva y en consecuencia tienen presencia concreta en la organización.
La agrupación de dichos rasgos permite construir categorías descriptivas de análisis, es decir aquellas características generales de la organización que se encuentran implícitas en sus variables influyentes y que sirven para contrastar su marco teórico con la realidad.
Una vez identificadas las categorías descriptivas de análisis, dentro de la metodología propuesta, se realiza una clasificación por frecuencia de rasgos en categorías descriptivas de análisis, lo cual permite hacer un análisis cualitativo de la información, que se van depurando claramente con las tendencias de la organización.
Para este propósito se realiza de nuevo una agrupación de las categorías de análisis alrededor de una categoría mayor que se denomina tendencia de la cultura organizacional. De esta forma se focalizan en categorías generales aquellas que caracterizan la cultura de cada organización. Así, las tendencias de cultura organizacional resultan de la agrupación de categorías descriptivas de análisis que, por la frecuencia e intensidad de suceso, determinan categorías generales que actúan como características determinantes en la descripción de la cultura de la organización.