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MODELO DE DESARROLLO ECONÓMICO
CANDIDATA NOEMÍ SANÍN








 


 

 
 
 
  
¿Debe el país retomar el debate sobre su modelo de desarrollo?
 
La Seguridad Democrática es un ejemplo paradigmático de nuestra capacidad para construir políticas de Estado. Yo propongo una Política de Estado en la economía para que como colombianos nos propongamos el objetivo común de convertirnos en un país desarrollado en una generación. Eso es enteramente posible como lo hicieron Corea o Singapur en su momento. Propongo una verdadera maratón al desarrollo que aproveche esta nueva etapa de la globalización, que aproveche la oportunidad que nos da el crecimiento de Asia y el repunte de los precios internacionales del petróleo y de las materias primas.
 
Brasil y Chile ya se montaron en ese proyecto y Perú está intentándolo. Con las políticas adecuadas Colombia puede hacerlo si aprovecha el ahorro internacional que va a llegar con tecnología a los países que lo atraigan. Finalmente para América Latina se rompió la restricción que impone el poco ahorro interno. Pero ojo, que podemos también desaprovechar nuestro cuarto de hora si no entendemos el nuevo entorno internacional y si no le mandamos el mensaje al mundo de credibilidad de nuestra política económica.
 
 
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¿Cómo caracteriza el plan de desarrollo que le propone al país?
 
Salto al desarrollo. El crecimiento continuo por encima del 6 por ciento es posible si rompemos el cuello de botella de nuestra mala infraestructura y si aprovechamos las nuevas oportunidades en la vivienda, la agricultura, la minería y el petróleo. Pero todo ello requiere inversiones importantes en desarrollo humano, educación salud y ciencia y tecnología. Además, el 70 por ciento de los empleos los generan las pequeñas y medianas empresas y por eso la gran revolución tiene que ser aprovechar la gran capacidad de emprendimiento que tienen los colombianos para, con apoyo del gobierno, crear 500 mil nuevas empresas durante los próximos cuatro años. 
 
Como Presidenta tengo un objetivo único e inequívoco: La política de gobierno de futuro debe reducir la pobreza y mejorar el bienestar de los colombianos. Para ello, tiene que crecer sostenidamente en lo económico y acometer reformas estructurales que mejoren el estado de bienestar. Una política de crecimiento económico es necesaria pero no es suficiente para eliminar la pobreza. Requiere estar acompañada de políticas macroeconómicas que garanticen baja inflación. Está ya comprobado que la inflación es el mayor impuesto a los pobres y que una baja inflación es requisito fundamental para apuntalar adecuadamente las políticas complementarias contra la pobreza.
 
Tres grupos de población deben ser el foco de una política de asistencia social focalizada. Familias que se encuentran en situación de pobreza y de vulnerabilidad con peligros de desnutrición para ellos y los hijos que hoy son cobijadas bajo el programa de Familias en Acción. El grupo de desplazados para quienes se requiere en el corto plazo subsidios y una política de restitución de tierras y de capacitación. Y finalmente, quienes se encuentran en zonas muy pobres del país tales como el Chocó y muchos otros municipios de los litorales que no han sido objeto de atención por parte del estado central y para quienes los recursos municipales no logran proporcionarles adecuada atención ni en educación ni salud. En esos municipios se genera un círculo vicioso de pobreza. El Fondo de Compensación Regional jugará en mi gobierno un papel importante para fortalecer una estructura social básica en donde la actividad económica pueda prosperar.   
 
Vamos a dar una lucha frontal contra la corrupción. Según los datos del propio gobierno, la corrupción nos cuesta más de un punto del PIB y vamos a hacer que los ministerios y entidades públicas dejen de ser fortines burocráticos y sean entidades técnicas, donde la gente que esté sepa de los temas y tome decisiones técnicas independientes.
 


¿Qué principios básicos orientarán el manejo de la política económica durante su gobierno?
 
Diez principios básicos:
 
  • Es imprescindible que Colombia camine hacia una sociedad menos desigual. Crecimiento con Cohesión social, porque en caso contrario no será sostenible.
  • El Estado juega un papel importantísimo en la redistribución del ingreso vía impuestos, programas de gasto social o regulación.
  • Necesitamos más Instituciones fuertes e independientes a las que podamos confiar la consecución de objetivos compartidos, como el Banco de la República,  o instituciones encargadas de preservar y potenciar la Competencia, la Innovación, la Solidaridad.
  • Con la calidad de los fundamentales macro no se puede jugar o hacer concesiones.
  • La Cohesión territorial importa y mucho para la sostenibilidad del esfuerzo colectivo.
  • Nos hacen falta infraestructuras y esa labor no es solo competencia del Estado. También lo es del Sector privado nacional e internacional.
  • Desarrollarnos es básicamente cosa nuestra, pero lo haremos más eficientemente si podemos utilizar el ahorro y la inversión global.
  • Nuestros Gobiernos y nuestro Servicio público tienen que ser mejores, más eficaces, más activos. Tanto el sector público como en el sector privado el Principio rector debería ser la competencia entre los mejores.
  • La Educación es la base de Sociedad del Conocimiento a la que aspiramos. Como país nos la jugamos en nuestras escuelas, en nuestros Institutos, en nuestras Universidades.
  • Colombia tiene que proponerse también ser un “Socio Global” responsable. Somos un jugador fundamental en el área del calentamiento global. Somos centrales en el tema de la amenaza del Narcotráfico.
 


¿Tiene alguna propuesta orientada a la redistribución del ingreso y la riqueza?
 
Fortalecimiento del impuesto de renta como el impuesto redistributivo por excelencia, eliminando las exenciones, ampliando la base y combatiendo la evasión. Fortalecimiento de los fiscos territoriales y manejo pulcro de las regalías.
 
En materia de gasto social necesitamos una mejor focalización de los subsidios de manera que se elimine la politización, la corrupción y que quienes tengan capacidad de pago no reciban subsidios. Garantizar la educación y la salud a todos los colombianos y una política de protección de la niñez desde el nacimiento. Debemos alcanzar las metas del milenio para lo cual se requiere un importante esfuerzo con una política social integral que focalice mejor el gasto que genere sinergias.
 


¿Contempla su proyecto económico modelos diferenciales que reconozcan la diversidad regional del país?
 
Colombia ha vivido y crecido de espaldas a las costas. Mi proyecto de convertirnos en un país desarrollado en una generación implica más integración con el mundo y por lo tanto obliga a una inversión que privilegie a las regiones costeras. Además, debemos reconocer que además del rezago en infraestructura existe un rezago social mucho mayor en las zonas de litoral por lo que la política del Fondo de Compensación Regional servirá de esfuerzo para equilibrarlo. Las regiones deben fortalecerse de abajo hacia arriba y no como una imposición central. El voto Caribe ha sido un importante primer paso en esa dirección que debe llevar a mayores autonomías. Alentaremos esos procesos en otras regiones que quieran consolidarse.
 


¿Cuál es el esquema de tenencia y propiedad de la tierra que cree más conveniente para el desarrollo del país?
 
La próxima década brindará una posibilidad importante para el desarrollo agrícola como consecuencia de los altos precios de los productos. Para potencializarlo, debemos trabajar en disminuir fuertemente el área agrícola destinada a la ganadería, en llevar a cabo un gran programa de titulación de tierras a los campesinos, apresurar la extinción de dominio a las tierras del narcotráfico y a sus testaferros e impedir que a los campesinos los sigan empujando hacia las tierras de ladera, las más improductivas y que generan mayores riesgos ambientales.
 
Una política adecuada de tenencia de tierra tiene que mezclar adecuadamente una política de impuestos con un fortalecimiento de estructuras cooperativas modernas que permitan a los campesinos una explotación adecuada con economías de escala y con el desarrollo de una infraestructura de agua y de vías que permitan ganancias importantes en productividad.  
 


¿Tiene alguna propuesta para vincular a la Sociedad Civil a las discusiones sobre el proyecto de desarrollo? 
 
Por supuesto que si. La ley del Plan contempla varias instancias participativas las cuales me he comprometido a acatar. Además, nuestra forma de entender el gobierno implica una interacción continua con la sociedad. Hemos planteado, por ejemplo, que los proyectos de los decretos trascendentales sean publicados antes de su promulgación para que los sectores afectados puedan comentarlos y enriquecerlos.
 
Adicionalmente estamos convencidos de la importancia de que la comunidad asuma su papel como dueña de los recursos públicos y ejercite sus derechos de veeduría, desde la definición de las inversiones dentro del modelo de presupuestos participativos, hasta la posibilidad de fiscalizar la ejecución de obras. Esto lo haremos implementando mecanismos de transparencia y comunicación de resultados que le faciliten a los ciudadanos la participación directa en las decisiones.
 


¿Cuál es su posición frente al tema de las privatizaciones de empresas del Estado?
 
La privatización es un medio y no un fin en si misma. En algunos casos, como en la privatización de Isagén, se debe tener en cuenta que llevamos 15 años fortaleciendo una institucionalidad en el sector de servicios públicos que promueve la inversión, la cultura de pago, la eficiencia y por sobre todo la competencia para beneficio de todos los usuarios. No podemos poner en riesgo esta institucionalidad por una necesidad de privatizar para darle recursos al gobierno nacional. Lo importante en el caso de Isagén no es si se debe vender, sino a quién si se le puede vender y a quién no. Yo nunca arriesgaría nuestra institucionalidad construida con tanto esfuerzo.
 
Con la venta de Ecopetrol no estoy de acuerdo. Necesitamos que los colombianos, los extranjeros y los fondos de pensiones inviertan en nuevas empresas, en nueva infraestructura y no comprando lo que ya existe. A mí me gusta Ecopetrol en manos de todos los colombianos como está ahora porque creo que dará muy buenos dividendos durante la próxima década y esos dividendos le llegarán a todos los colombianos para apalancar inversiones.
 
Hay que lograr que las empresas del estado tengan la eficiencia y transparencia que se le exige a una empresa privada, con mecanismos de transparencia, estándares de calidad, certificaciones internacionales, etc. Si hay empresas que no cumplen con esos estándares, pues se liquidan o privatizan. Pero si tenemos activos altamente productivos deberíamos mantenerlos. Los colombianos somos los accionistas de las empresas públicas, debemos pensar y actuar exigiendo resultados, fiscalizando los presupuestos y tomando las medidas para que las utilidades no se pierdan ni sean mal invertidas.
 


¿Cuáles serían los fundamentos de su política de inversión extranjera?
 
Debemos facilitar la llegada de la inversión extranjera para lo cual debemos repensar las restricciones cambiarias que aún quedan. Sin embargo, la inversión que llega a la industria extractiva, minería y petróleos debe cumplir estrictamente con las normas ambientales. Ampliar la inversión extranjera a sectores que impliquen la introducción de nuevas tecnologías al país es la prioridad para lo cual es necesario hacer inversiones en capital humano, infraestructura y en ciencia y tecnología.
 
 













¿Cuáles serán los rasgos de su política tributaria?
 
El manejo de la tributación y la política fiscal constituyen lo que he denominado el sendero a la modernidad. Hay que decirlo sin ambages: hubo un momento histórico donde la falta de confianza en la viabilidad del país pudo haber hecho necesario otorgar una serie de incentivos y beneficios extraordinarios a los empresarios. Pero hoy, la decisión de invertir no puede depender o estar condicionada a beneficios fiscales sino por la bondad económica de los proyectos porque esos beneficios son muy costosos para el conglomerado social. Los descuentos fiscales se han unido a la revaluación y las bajas tasas de interés creando una brecha entre el costo del capital y el costo del empleo. Hay que restablecer el equilibrio.
 
Respetando los compromisos adquiridos, es necesario eliminar la gran mayoría de los beneficios fiscales y ofrecer en cambio seguridad absoluta en las reglas: no imposición de tributo adicional alguno en los cuatro años de gobierno, eliminación de tributos antitécnicos como el 4 por mil y no castigar la formación de capital y la inversión, propósito para el cual garantizo que desaparecerá la renta presuntiva y empezaremos a movernos en el camino de la eliminación del impuesto al patrimonio. Debemos ampliar la base, simplificar el Estatuto tributario y fortalecer el control a los evasores para lo cual vamos a utilizar modelos ejemplarizantes de fiscalización sectorial. Debemos entender que contribuir al fondo común es un imperativo moral para construir una sociedad más justa.
 


¿Cómo concibe la participación de los campesinos minifundistas en el desarrollo del sector agrícola colombiano?
 
La protección del pequeño agricultor es una prioridad. Esa protección empieza por garantizarle acceso a los créditos y subsidios y con acompañamiento técnico que incluya el fomento de esquemas asociativos que permitan que se hagan inversiones en tecnificación que sean rentables para los pequeños agricultores, reunir a varios campesinos vecinos para que entre todos puedan manejar economías de escala en la compra de los insumos, e incluso nuevos modelos asociativos para integrarse a economías de exportación.
 
Los logros en materia agrícola no solo se deben medir en cantidad de hectáreas sembradas, sino también en cómo se mejoraron las condiciones de trabajo y de la calidad de vida de las familias campesinas. Por eso es tan importante llegar al campo con servicios estatales, especialmente educación, salud, capacitación.
 
La paz de Colombia la sembramos en el campo, con igualdad, con productividad, generando sentimiento de comunidad que haga del campo un sector productivo y competitivo.
 


¿Qué acciones piensa desarrollar para garantizar la seguridad energética del país?
 
La seguridad energética está garantizada, en curso hay proyectos aprobados y que cuentan con el cargo por confiabilidad y han expedido las correspondientes garantías al mercado por una cifra superior a 3.500 MW de potencia, la infraestructura de transporte de gas culmina su primera expansión hacia el mes de junio de 2010 y garantiza el volumen necesario para atender las necesidades del mercado en el corto y mediano plazo, la producción petrolera superará el 1.000.000 de barriles por día al final del año 2011 y tenemos reservas de carbón para más de 100 años.
 
Los retos son defender las bondades de la política y hacer los ajustes regulatorios especialmente en el mercado de gas para buscar incorporar un cargo por confiabilidad que permita las inversiones requeridas para tener almacenamiento estratégico en grandes mercados y la alternativa de tener una posibilidad de soporte en un planta de regasificación que incremente los oferentes del mercado, igualmente se requiere una importante inversión en transporte de crudos y la necesidad de hacer seguimiento a la instalación y puesta en marcha de los proyectos de generación comprometidos, lo mismo que las inversiones de transmisión necesarias para conectar los nuevos proyectos al sistema interconectado.


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