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“Con urgencia, en tiempos de Fray Cristóbal, se requería la instauración de cátedras para las ciencias médicas, de tal manera que el arzobispo concibió la fundación de un Colegio Mayor, con las mismas prerrogativas que el de Salamanca, donde se abriera asilo a las humanidades en el estudio de la teología, la jurisprudencia y la medicina... Autorización real que culmina en la memorable fecha del 18 de diciembre de 1653, con la ejecución del anhelo del señor de Torres. Pero la noble intención no se ve cumplida en plenitud al no poder iniciarse estudio médico alguno por la falta de persona idónea..."
Revista del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, La Medicina en el Colegio Mayor. González Herrera Néstor. No. 559, 1993. Página 33
Se encuentra ubicada en la carrera 24 con calle 63 en la Quinta de Mutis, un campo universitario de tres hectáreas que cuenta con magníficas instalaciones para docencia y todo un complejo deportivo que incluye canchas de tenis y una cancha de fútbol profesional.
El Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario fue fundado por Fray Cristóbal de Torres Arzobispo de Santa Fe de Bogotá en el año de 1653 con la autorización del Monarca de Castilla Felipe IV. La Facultad de Medicina inició su primera etapa en 1677, pero sólo hasta 1803, bajo la dirección del Sabio José Celestino Mutis quien elaboró "El Plan de Estudios Médicos", se gradúan los primeros grupos de jóvenes discípulos en el arte de la medicina. La primera Facultad en graduar médicos en Colombia fue la de la Universidad del Rosario y al Sabio Mutis se le conoce como "El Padre de la Medicina Colombiana”.
En 1810 con la guerra de la Independencia, la formación médica se suspende y sólo hasta 1965 reabre sus puertas en convenio con la Sociedad de Cirugía de Bogotá. Hoy ha graduado más de 2.475 médicos de pregrado y 2.000 de postgrado y amplía sus convenios con más de treinta y dos instituciones de altísimo nivel científico y tecnológico, líderes todas ellas en el país y reconocidas internacionalmente como son: Fundación Cardio Infantil, Hospital Universitario Clínica San Rafael, Hospital Universitario de la Samaritana, Colsubsidio, Fundación Santa Fe de Bogotá, Clínica Shaio, Fundación Oftalmológica Nacional, ESE Luis Carlos Galán, Clínica del Country, el Instituto Nacional de Cancerología Hospital Occidente de Kennedy. Además, cuenta con convenios interinstitucionales con la Universidad de los Andes, el Instituto de Ciencias de la Salud (CES), el Instituto Nacional de Salud y la Secretaría de Salud de Bogotá, así como con convenios internacionales con la Universidad de Miami, Universidad de Salamanca, Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad Católica de Chile, Universidad Autónoma de Guadalajara donde se pueden realizar las prácticas de pregrado o el Internado Rotatorio.
La Universidad del Rosario es una institución privada y autónoma. En su sistema de gobierno participan activamente quince estudiantes de pregrado escogidos por sus méritos académicos, altas calidades humanas, morales y de conducta. Son ellos los Colegiales de Número, quienes además tienen la misión de elegir cada cuatro años al Rector y a los Consiliarios, máximas autoridades de la Universidad.
El Rosario, desde el año de su fundación en 1653, ha mantenido sus puertas abiertas sin nunca haber suspendido su labor docente. Son cerca de 350 años de una democracia estudiantil sin interrupción. Una de las primeras universidades del continente que con su continuidad, unida al cumplimiento de las metas fijadas por su Fundador, la convierten en un protagonista activo y en uno de los forjadores más importantes de líderes de la historia de Colombia.
Es una Facultad de docencia que realiza investigación, comprometida con la formación de Médicos del más alto nivel científico y humanístico, educados con bases en investigación y manejo de la tecnología, con conciencia y compromiso social, para que se desempeñen eficientemente en cualquier institución médica en el ámbito nacional e internacional.
La Facultad de Medicina busca los potenciales individuales de las personas con un proyecto educativo llamado “Docencia de Excelencia Centrada en la Persona”. Programa de educación basado en un sistema transcurricular, de créditos y apoyado por tutores que se desarrolla en el Instituto de Ciencias Básicas y en Instituciones Clínicas de alto nivel científico nacionales e internacionales, gracias a más de treinta convenios Docente-Asistenciales, de Investigación e Interinstitucionales.
Una historia de más de 300 años
Por:
Juan Nicolás Peña Sánchez
Bachiller del Colegio Mayor del Rosario
Egresado de la Facultad de Medicina, UR
El Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario fue fundado por el ilustrísimo Fray Cristóbal de Torres, arzobispo de Santa Fe de Bogotá, el 18 de Diciembre de 1653, con la licencia de la Real Cédula del monarca de Castilla, Felipe IV, firmada el 31 de diciembre de 1651; la que permitía la fundación de un Colegio Mayor en el Nuevo Reino.
Al iniciar la colonización del Nuevo Reino fue difícil atraer médicos de España, en aquella época tuvimos que conformarnos con oficiales o soldados que algo sabían de curar por sus experiencias en algunas de las guerras, y es allí donde nace el interés de iniciar la formación de médicos y con cátedras de esta profesión en las universidades recién fundadas en América. Pero eso no se logró en la capital de la Nueva Granada.
Buscando vencer dichos obstáculos, Fray Cristóbal pensó en la cátedra de medicina para el Colegio Mayor, pero nadie en la Nueva Granada quiso hacerse responsable de ésta. Los esfuerzos y movimientos para encontrar al sujeto indicado fueron enormes y nada se logró.
Sólo hasta 1733 acepta dar la cátedra de Medicina el doctor Francisco de Fontes, natural de Palermo, Italia, quien fue nombrado el 16 de septiembre de dicho año y, al poco tiempo de posesionarse, falla este nuevo intento.
En 1760 se realiza el tercer intento, casi tan fallido como los dos primeros. Ahora es nombrado el Doctor Vicente Román Cancino, y de sus pocos discípulos tan solo uno, el joven español Juan Bautista de Vargas, se gradúa en 1764, poco antes de la muerte de su preceptor. Así fue como este Colegio Mayor fue el primero en graduar a un médico en estas tierras, tan sólo uno, que nos permitió instituirnos como la primera cátedra médica de Colombia.
Años más tarde aparece un muy ilustre personaje de nuestra historia, ]osé Celestino Bruno Mutis y Bossio, quien nació en Cádiz, estudió artes y filosofía, posteriormente en 1747 cursa Medicina en la Universidad de Hispalence de Sevilla, donde se gradúa en 1753 y luego se dedica al estudio de la cirugía en el Colegio de Cirugía de Madrid donde obtiene el título de Licenciado en Medicina. Siendo él una mente brillante que fusionó la ciencia médica con el arte quirúrgico. Tiempo después es llamado por Don Pedro de Mexia de la Cerda para que lo acompañe a cruzar el Atlántico como su médico personal, y así lo hizo.
José Celestino Bruno Mutis y Bossio graduado tanto de médico como de cirujano, llega al Nuevo Reino y sin espera se vincula al claustro del Rosario. Él guardaba un especial sentimiento a la ciencia médica y al conocer nuestra cátedra médica tan despoblada, con una actitud muy suya, comenzó a meditar sobre la forma de corregir el problema y años más tarde buscó y formó a quien había de ser su vocero en dicha cátedra, Miguel de Isla; al que llevó hasta el doctorado y quizás hasta lo indujo al sacerdocio.
Adicionalmente, el Sabio Mutis elaboró para este Colegio un "plan de estudios" médicos en 1803 y con el padre Isla, llevó hasta el final de esos estudios al primer grupo de jóvenes discípulos, razón por la cual Mutis se hace acreedor del título de "Padre de la Medicina Colombiana" que debemos reconocerle sin lugar a dudas.
Y el relato continúa, los neogranadinos a principios del siglo XIX experimentaron grandes cambios intelectuales y sociales, donde el estudio y ejercicio de la medicina dejó de verse como "indigno" y además dichos cambios sociales y políticos llevaron a la guerra de la independencia, pero la "reconquista" española golpea duramente a los participantes de ésta y entre ellos a los Rosaristas, obstruyendo la evolución de una numerosa cuota de inteligencias brillantes y su prometedora carrera.

Cuando el Colegio retorna a la vida, la Facultad de Medicina ya no contaba con Mutis ni con Isla, muertos ambos antes de 1810, por lo que los estudios de esta profesión se suspendieron por varios años en el país.
Luego dos graduados Rosaristas, los doctores José Félix Merizalde y Benito Osorio; discípulos de Isla y Mutis, buscaron reanudar la cátedra médica en el Colegio Mayor, pero no se logró, obteniendo otro esfuerzo fallido en la lista...
Solo hasta 1965, un convenio firmado con la Sociedad de Cirugía de Bogotá permite la reapertura de la Facultad de Medicina del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario.
La reapertura se basa en el espíritu tradicionista e innovador de "Nova et Vetera" nuestra filosofía institucional, la cual fue guía para restablecer nuestra facultad con las más estrictas normas de la ética pero adoptando por primera vez en nuestro país un currículo de sólo cinco años, semestralizado, dándole importancia a materias tan novedosas como la genética y la inmunología, claro está sin abandonar la anatomía, la semiología, la clínica y la cirugía.
De esta forma, se cristalizó el convenio con el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, y se abrieron inscripciones el 28 de octubre de 1965, comenzando tareas el 10 de marzo de 1966, para que la primera promoción egresara en diciembre de 1970 y se graduara cumplido el año de internado, al terminar 1971.

Por muchas circunstancias se da fin al convenio con el Hospital San José el 31 de diciembre de 1999. Sin embargo, nuestra filosofía, Nova et Vetera, nos lleva a pensar y ver hacia el futuro sin dejar atrás nuestra tradición, cambiando y evolucionando, estableciéndonos así como una institución renovadora y líder en los cambios del país, y por ello nuestra historia siempre ha estado de la mano de la de nuestro país.
La Facultad de Medicina labora hoy en día en su propia sede, la Quinta de Mutis, un Campus excepcional, en el cual se encuentran el Instituto de Ciencias Básicas y la Escuela de Rehabilitación y Desarrollo humano. Además se han establecido más de veintiséis convenios con instituciones tanto nacionales como internacionales, de un altísimo nivel científico y tecnológico.
Grandes personajes han participado y pertenecido a nuestra escuela médica, como decanos, maestros o estudiantes. Y es de esta facultad de donde han nacido y continuarán emergiendo, grandes galenos vitales en la historia médica de nuestro país.
Hasta el 2001, se han graduado más de 2475 estudiantes de pregrado y 2200 de postgrado, impartiendo en cada uno de ellos el sello Rosarista que los caracteriza como profesionales de la salud y seres humanos en el país y el mundo.
Es así como por tres siglos y medio el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, es cuna de los estudios médicos en Colombia, cumpliendo con los objetivos que se fijó Fray Cristóbal de Torres.
Noviembre 19 de 2002
"Mide el área doce fanegadas y media, y forma un cuadrado casi perfecto; está cercado de alambre, poblada de árboles, y tiene una casita de madera, donde se aloja el guardián de la finca. La compró el Colegio por la suma de 20.000 pesos al contado, precio que puede considerarse módico, si se compara con el de los terrenos adyacentes..."
Revista del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario,
No. 190, 1924. Página. 603
Nuestro Campus nos ofrece 21 aulas y 4 auditorios dotados con ayudas audiovisuales y red inalámbrica, muy cómodos y elegantes; laboratorios para prácticas: Laboratorio de Entomología Forense, Laboratorio de Biología Celular y Molecular, Laboratorio de Microbiología, Laboratorio de Bioquímica, Laboratorio de Fisiología, Laboratorio de Fotografía Médica, Laboratorio de Histología, Laboratorio de Anatomía (Anfiteatro). Así mismo se cuenta con una biblioteca dotada de libros y revistas actualizadas y salas de informática para realizar búsquedas en internet y trabajos académicos. Además, se tienen salones diseñados no sólo para las tradicionales cátedras, sino también aulas para hacer de las clases sesiones de discusión del conocimiento. Igualmente, en la Quinta de Mutis se encuentran las oficinas administrativas de las Facultades de Medicina y Reahabilitación y Desarrollo Humano.
Este es el campus ideal para
que los Rosaristas logren desarrollarse no sólo en
su área profesional, sino también logren desarrollar
su personalidad.
Un
claustro de ciencia
Por: Juan Nicolás Peña
Sánchez
Bachiller del Colegio Mayor del Rosario
Egresado de la Facultad de Medicina, UR
Esta historia tiene su comienzo en el año de 1923, bajo la Rectoría de Monseñor Rafael María Carrasquilla, quien anhelaba la adquisición por parte de la Universidad de una "finca de campo para la recreación y desarrollo físico de los alumnos"; por que la Universidad del Rosario contaba tan solo con la sede del Claustro de la calle 14 con carrera sexta.
Aquel sueño no se hizo esperar y el 24 de abril de 1923, la Consiliatura, mediante el Acuerdo No.5, autorizo a Monseñor Carrasquilla adquirir "un lote que se ofrece en venta en el barrio Chapinero, en condiciones favorables para establecer allí un lugar de recreación y ejercicios físicos para los alumnos en los días de vacaciones". El área del lote comprendía desde la carrera 24 hasta la carrera 30 y entre las calles 63 y 66. |

La Quinta en la década de los 30 |
El arquitecto Arturo Jaramillo Concha, quien reconstruyó el Claustro del centro, destruido por el terremoto de 1917, se encargó de los planos y la dirección de la obra. La primera construcción se levantó en el ángulo sur - oriental del predio y constaba de campos deportivos, biblioteca, salones de juegos, comedor, apartamentos para el director del establecimiento y el capellán, área administrativa y un sitio en donde se proyectaba construir la capilla. No contaban con los servicios básicos de agua, luz y alcantarillado, por cuanto esa parte de la ciudad aún no estaba urbanizada, pero en cambio contaba con una gran laguna que inundaba desde lo que hoy en día es la carrera 27, hasta la carrera 30.
Tiempo después Monseñor José Vicente Castro Silva, conocido como el Rector innovador, decide crear un centro en donde se formase a los jóvenes en el bachillerato con los principios Rosaristas. Así en 1931 empezó a funcionar el nuevo colegio con 180 alumnos, entre primero y cuarto de bachillerato, ya que quinto y sexto se desarrollaba en el claustro; con el fin de honrar la memoria de José Celestino Mutis, su sabiduría e invaluables trabajos y conocimientos que desarrolló, la sede recibió el nombre de La Quinta de Mutis.
 Fachada actual de la Quinta de Mutis
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El 18 de diciembre de 1953, como parte de la celebración de los trescientos años de fundación del Colegio, se inauguró la primera etapa del edificio actual de la Quinta de Mutis. La construcción fue ideada por Monseñor Castro Silva y los Consiliarios Luis Ángel Arango, Arturo Cecilio Posada y Martín del Corral y se financió en parte con recursos propios del Colegio y otra parte con un auxilio de un millón de pesos concedido por el Gobierno Nacional, mediante el decreto 2461 del 13 de octubre de 1952. La constructora Cuellar Serrano Gómez planeó la construcción en tres etapas e inició las obras en 1952, en el sector comprendido entre las carreras 24 y 27 y entre las calles 63C y 63D. |
Desde aquel entonces y casi por 70 años que éste fue el lugar de educación y conocimiento para los jóvenes Rosaristas. Allí crecieron y vivieron varias generaciones de brillantes seres humanos, criados con los principios Rosaristas en el corazón de cada uno de ellos. Esta Quinta de Mutis fue el segundo hogar de miles de jóvenes.
En 1999 la Facultad de Medicina se traslada a la Quinta de Mutis, sede que era hasta aquel entonces el centro de actividades del colegio con primaria y bachillerato, el cual construyó su nueva sede "Arrayanes" en el norte de la ciudad.

Quinta de Mutis vista aérea
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Además en la Quinta de Mutis se encuentra la Escuela de Rehabilitación y Desarrollo Humano con sus programas de Fonoaudiología, Fisioterapia y Terapia Ocupacional, conformando de esta manera, junto a nuestra escuela de medicina, el campus de las Ciencias de la Salud de La Universidad del Rosario.
Hoy, la Quinta de Mutis cuenta con una excelente infraestructura física, con campos deportivos tales como canchas de tenis, basketball, voleibol, fútbol, microfútbol y hasta una pista atlética, además posee un hermoso jardín en el que encontramos un árbol muy particular que nos identifica, el Magnolio.
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Igualmente esta sede nos ofrece un gran numero de salones y auditorios dotados con audiovisuales y además salones diseñados para discusiones guiadas del conocimiento. Este es el campus ideal para que los Rosaristas logren desarrollarse como profesionales y también logren formar su personalidad.
24 de Septiembre de 2002
Conozca el Campus de la Universidad del Rosario
Quien no conoce el pasado, ignora el presente y vacila ante el porvenir
Por: Roger Meza
Egresado del programa de Medicina
Discurso del creador de la nueva imagen que identifica a la facultad: "Docencia de Excelencia centrada en la persona".
”...Antes de presentar el nuevo escudo de la Facultad, es necesario conocer un poco la historia de los logos que nos representan como universidad y aún como médicos.
Primero empecemos, por el muy conocido caduceo de Asclepio o Esculapio como fue conocido por las culturas griega y romana. Para muchos médicos, lo que los identifica en su profesión es este símbolo, pero entonces tenemos que entrar a hacer una diferenciación entre el bastón de Hermes o Mercurio (dios de los mercaderes y los ladrones), que es un bastón alado con dos serpientes envolviéndolo, y el de Asclepio (que significa intensamente benévolo, dios de la medicina) que es una vara de ciprés con una serpiente envolviéndolo. Por un lado, el báculo de Mercurio representaba para la cultura romana el dios del juego, de los mercaderes y aún de los ladrones, mientras que el caduceo de Asclepio representaba no sólo la labor médica sino la dedicación que todo médico debía de tener por el ser humano. Siendo incesantemente benévolo.
Como rosaristas nos hemos caracterizado por poner lo mejor de nuestra labor para ser agentes de cambio en nuestro entorno. Por ello, como parte del nuevo escudo de la Facultad, lo he compuesto una parte por el caduceo de Asclepio y otra parte por la cruz de Calatrava.
Ahora conozcamos un poco sobre la historia del escudo de la Universidad:
La cruz de Calatrava, fue adoptada como insignia por nuestro fundador, Fray Cristóbal de torres, quien la tomó en honor a su orden. El escudo en su presentación actual fue adoptado en la época de monseñor José Vicente Castro Silva (rector 1930 hasta 1968). Cuando fue realizado el monumento que preside le patio principal del claustro no se incluyó la cruz de Calatrava en el escudo del Rosario. Por ello se va a ver que a partir de ese hecho se adoptó la orla y algunos elementos para el escudo que apreciamos actualmente, el cual aparece por primera vez en la edición 301 de la Revista del Rosario en la cual se adoptó la cruz de Calatrava en el centro del escudo que Dionisio Renaj García realizará .
Bueno, luego de conocer un poco nuestro pasado podremos conocer entonces la imagen que nos representará en el futuro. " Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres".Cada uno de ustedes se preguntará, ¿por qué razón la nueva imagen del logo de la Facultad es alada siendo que el báculo alado es el del Mercurio? Permítanme entonces explicar: las alas no son en referencia al dios romano, es más bien una promesa de Dios para la Universidad y para cada médico rosarista.
"Que el señor tu Dios, recompense tu obra, y que Dios, bajo cuyas alas has venido a refugiarte te pague con creces" Rut 2, 12.
Proyecto Educativo Institucional de la Facultad 2002-2008
Misión
Formar, mediante una docencia de excelencia centrada en la persona y unida a la investigación, médicos con sólidos valores éticos y humanísticos, de alto nivel científico y con interés permanente en los procesos de cambio y transformación en el desarrollo científico y social del país.
Visión
La Facultad contará con una comunidad académica consolidada caracterizada por una relación dinámica entre docentes, estudiantes, egresados y directivos, cuyo propósito será la docencia, el estudio y la actualización permanente.
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Continuará logrando sistemáticamente nuevas oportunidades para el desarrollo individual de los integrantes de nuestra comunidad académica.
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Logrará generar conocimiento mediante la constante evolución de la investigación en salud.
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Será un modelo de formación y gestión académica.
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Mantendrá una relación sostenible y justa de cooperación interinstitucional con centros nacionales e internacionales del más alto nivel académico, tecnológico, financiero y asistencial.
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Participará activamente en los procesos de cambio para aportar a la transformación del desarrollo científico de las ciencias de la salud y desde la disciplina, a las necesidades de la comunidad y del país.
- Contara con un Hospital Universitario propio articulado con una red docente asistencial.
Objetivos
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Formar profesionales médicos del más alto nivel.
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Impulsar el desarrollo integral de los potenciales individuales de los miembros de la Comunidad Académica.
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Consolidar y fortalecer la Comunidad Académica.
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Tener un Centro de Investigación básica, clínica y aplicada de renombre nacional e internacional.
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Fomentar el desarrollo de la investigación básica, clínica y aplicada.
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Mantener altos estándares de calidad que sean modelo de gestión con acreditación nacional e internacional.
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Mantener una planta docente de alto nivel académico y profesional.
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Liderar políticas de proyección social acordes con las necesidades de los colombianos.
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Mantener y desarrollar nuestras políticas de convenios interinstitucionales, con proyección internacional y en el marco de la globalización.
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