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Bienvenido el programa de Enfermería a la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad del Rosario

En el libro Renacer de una Ilusión de nuestro ilustre profesor e historiador Emilio Quevedo, en tránsito editorial, y del cual, por amabilidad del autor he tomado algunas notas que me envió para esta ocasión, aparece la primera mención que se conozca a la enfermería rosarista.  
 
Dice Quevedo que, como resultado de la propuesta de contrato entre la Universidad del Rosario y la Cruz Roja Colombiana, siendo Guillermo Ferguson el decano de la Facultad de Medicina, el 3 de agosto de 1965, la Consiliatura de la Universidad del Rosario había tomado la decisión de afiliar a nuestra Institución la Escuela de Enfermeras de la Cruz Roja Colombiana, que venía funcionando ya desde hacía 15 años.   
 
De manera queridos amigos que lo que estamos haciendo hoy no es otra cosa que, como el título de la obra de Quevedo, renacer una ilusión de hace 56 años cuando el Rosario, conjuntamente con la Cruz Roja Colombiana tuvieron el primer programa de enfermería de esta Universidad,  lo cual es cierto, como consta en el Acta de Constitución de Asociación Colombiana de Facultades de Enfermería-ACOFAEN, con fecha 27 de marzo de 1968, Que reza así: "las siguientes fueron sus fundadoras: por la Escuela de Enfermería de la Universidad de Antioquia, la Hermana Elvira de la Soledad; por la Universidad de Cartagena, la señorita Inés Viveros; por el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, Cruz Roja, la señorita Carmen Ramírez; por la Universidad Nacional, la señorita Myriam Ovalle; la señora Cecilia Silva de Mojica por la Universidad Javeriana; y la señorita Inés Durana por la Universidad del Valle".  
 
Para quienes, como yo, ingresamos a estudiar medicina en esta Universidad en 1968, el nombre de Carmen Ramírez no solo no nos es extraño, sino que lo recordamos con mucho cariño. Ella, y el grupo de enfermeras del programa conjunto de enfermería entre la Universidad del Rosario y la Cruz Roja Colombiana, fueron nuestras maestras en los cursos iniciales de la carrera y recuerdo como si fuera ayer, el día en que doña Carmen, como le llamábamos, nos enseñó a poner las primeras inyecciones en vivo. Hoy, en esta fecha tan significativa, quisiera empezar por rendirle a doña Carmen y a las enfermeras de ese tiempo que hicieron tanto por la enfermería rosarista y del país, un tributo de admiración gratitud y dejarles saber que nunca las hemos olvidado. 
 
Ningún médico olvida a sus enfermeros porque ellas y ellos han hecho posible su formación y nos han acompañado siempre en el trasegar de nuestra profesión. Yo, sin ánimo de exagerar, quisiera decirles que es más lo que hemos aprendido de ellos que de cualquier otro. Si, porque el humanismo, la calidez del trato, la compasión y el altruismo de la enfermería nos ha enseñado a todos y en mi caso, en particular, en muchas instancias de mis diferentes periodos de formación, no solo eso sino mucho más del manejo especializado de los pacientes. 
 
De manera que quienes aspiran a ingresar a este programa deben entender que lo hacen para cursar uno novedoso que tiene en sus raíces la más pura esencia de la enfermería que dio origen a esta profesión en Colombia, de la mano del Rosario, y los principios rosaristas del Nova et Vetera
 
Este nuevo programa de pregrado surge, cuando el país más lo necesita. Con una mirada innovadora del aporte que una enfermería moderna requiere para conformar los equipos interdisciplinarios de salud que hagan posible la implementación de la política y el modelo integrado de atención en salud con foco en la prevención y la promoción a través de la atención primaria renovada que tanto requiere nuestra sociedad. Allí, la enfermería tendrá el escenario esencial para lucirse una vez más y su aporte será definitivo para los cambios que la sociedad reclama en la atención en salud. 
 
Este programa es innovador, además, porque tiene desde su génesis esa vocación de pertinencia con las necesidades de la sociedad hacía el nivel primario y comunitario, acorde con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en salud y alineado con las recomendaciones del informe sobre la situación de enfermería en el mundo 2020, de la Organización Mundial de la Salud, y el Consejo Internacional de Enfermería, denominado Estrategia Nursing Now que invita a los gobiernos a: 

- Invertir en la formación de enfermería en pro de contribuir a la atención de necesidades en salud globales y locales respondiendo a tecnologías de punta y modelos de atención centrados en las personas. 

- Crear como mínimo seis millones de empleos nuevos para enfermería, focalizados en países de ingresos medianos y bajos. A nivel mundial hay escasez de profesionales de enfermería y su distribución es inequitativa. Por ejemplo, mientras que en Estados Unidos hay más de 100 enfermeros por cada 10 mil habitantes, en Colombia hay aproximadamente 13 enfermeros y en países de África Subsahariana menos de 10 por cada 10 mil habitantes. 

- Favorecer el desarrollo del liderazgo de los profesionales de enfermería para que ellos puedan influir en la formulación de políticas y la adopción de decisiones en pro de la efectividad del sistema de salud.   
Este es un programa producto, además, de un análisis crítico de las necesidades de salud de enfermería y de formación en el país y en el mundo. Colombia no podrá implementar ni su política, ni su modelo de atención integral en salud sino conforma equipos interprofesionales en los cuales la enfermería se hace indispensable; sino le da a la enfermería nacional el sitial que se merece dentro de las profesiones de la salud, con el debido respeto y reconocimiento que amerita esta profesión y dignifica la labor de estos profesionales sin los cuales no podremos progresar a suplir las necesidades que reclama la sociedad de los profesionales de la salud. No solo faltan enfermeros en Colombia y en el mundo, sino que su quehacer es esencial para llevar la salud individual y colectiva para todos. 

Nuestra programa cuenta, a nivel nacional, además, con el respaldo de dos instituciones hospitalarias de gran importancia: la Corporación Juan Ciudad-Méderi, la Fundación Cardioinfantil-Instituto de Cardiología, y la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y, a nivel internacional, con la colaboración y el acompañamiento como socios estratégicos del programa de enfermería de la Universidad Tecnológica de Ontario, lo cual le da, desde su origen, la posibilidad de intercambios internacionales tan necesarios en un mundo globalizado. 

Yo quiero agradecer muy particularmente el apoyo del Doctor Otto Sánchez docente tenure, quien a partir de julio será el Vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Salud de esa universidad, por el acompañamiento que nos ha dado a lo largo del proceso.  También hemos contado con el apoyo de la Dra. Janet McCabe quien es la vicedecana del programa de enfermería de dicha Universidad. Desde ahora también, el programa desea adherir a las guías de mejores prácticas de la Asociación de Enfermeras Registradas de Ontario y para ello contamos con la asistencia de la Dra. Doris Grinspun, quien es la CEO de dicha organización.   
 
Gracias a todos los que los han hecho posible dentro de la Escuela y en la Universidad, y un agradecimiento muy especial a la Dra. Ángela Espinosa, directora del nuevo programa de Enfermería. Ella hizo parte del primer intento por volver a tener enfermería en el Rosario, y ahora ha conducido este nuevo proyecto a feliz término con una increíble convicción y persistencia que solo le augura éxitos al proyecto. Tiene usted Ángela un programa maravilloso y el apoyo de la Universidad que quiere y desea desde hace mucho tiempo tener un programa así y un grupo de personas a su alrededor que la apoyaremos.  

56 años después, le damos un feliz regreso a la enfermería rosarista a nuestra Escuela. 


Bogotá, mayo 21 de 2021 
 
Gustavo Quintero Hernández  
Decano, Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud 
Universidad del Rosario 
 

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