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El Problema de las Bebidas Azucaradas y la Obesidad

Se debate en el Congreso de la República un proyecto de reforma tributaria que crea, entre otras medidas, un impuesto de $300 por litro a las bebidas azucardas en Colombia utilizando la economia conductual, una rama e la economía que utiliza aspectos neurocientíficos y de la emociones para explicar como funciona la economia y como las personas toman decisiones.

Es decir, demostrar si la obesidad, que es producto, entre otras cosas, del consumo de las bebidas azucaradas es un problema de salud publica, pues afecta el bienestar de la población en general al contriuir al desarrollo de patologías relacionadas con la diabetes, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares, etc., al gravar su consumo, se consigue el efecto deseado de disminuirlo y por consiguiente el control sobre la obesidad que es la madre de muchos problemas evidentemente comprobados por la medicina.

Esta es, sin lugar a dudas, una iniciativa que beneficia la salud publica a través de un gravamen tributario que castiga el consumo. Como seguramete, gracias al “lobby” de quienes se benefician de su producción, esa parte de la reforma tributaria no pasará en el Congreso, es necesario aprovechar el “boom” que ha ocasionado y que va a ocasionar, con canales de televisión llamando la atención sobre el tema y gratis, para, por lo menos, generar conciencia de que el problema existe y que su control pasa necesariamente por este tipo de medidas economicas conductuales.

Mexico en las decadas de los 80 se dio cuenta como había migrado el consumo de bebidas azucaradas en su población y cómo esto había ocasionado una epidemia de obesidad en la misma gracias a la publicidad sin control y el consumo de este tipo de bebidas chatarra. Los estudios de Simón Barquera en este sentido, quien estará con nostros el 22 de noviembre en el Foro ““Impuestos a las Bebidas Azucaradas como Estrategia de Salud Pública”, que llevaremos acabo en la Quinta de Mutis, fue el investigador principal del Área de Investigación en Políticas y Programas de Nutrición del Centro de Investigación en Nutrición y Salud (Cinys) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de México, que llamó la atención en el año 2008 sobre el efecto benéfico que podría tener para los mexicanos un impuesto a las bebidas azucaradas para reducir su consumo. Diversos legisladores, partidos políticos, activistas y ONG apoyaron estos esfuerzos y contribuyeron a impulsar el impuesto a refrescos y comida chatarra actualmente en vigente.

Los mexicanos dejaron de tomar más de cuatro litros de bebidas azucaradas al año después de la entrada en vigor del impuesto a esos productos en 2014. la compra de bebidas no gravadas aumentó en promedio cuatro por ciento, lo acual sugiere que los consumidores están sustituyendo bebidas azucaradas por bebidas saludables.

El doctor Tonatiuh Barrientos, del Centro de Investigación en Salud Poblacional del INSP, presentó, en enero de este año, los resultados preliminares del estudio, realizado en conjunto con la Universidad de Michigan, sobre el impacto en la salud de la disminución del consumo de bebidas azucaradas.

En la población general adulta se esperaría una reducción de 183.000 casos de obesidad y 114.000 de sobrepeso, lo que se traduciría en un incremento de 297.000 personas en un nivel normal de peso corporal.

En el caso de la diabetes, se calcula que en 2030 en México habría 17 millones de personas con esa enfermedad; sin embargo, con la implementación del impuesto debe haber una reducción de unos 400.000 casos. (http://www.gob.mx/salud/prensa/los-mexicanos-dejaron-de-tomar-4-2-litros-de-bebidas-azucaradas-al-ano-18536)

Cuantas vidas se salvarian con esta medida de implementarse en Colombia y cuanto dinero de podría ahorrar para invertir en otro tipo de problemas de salud pública. Pero seguramente esto no va a ocurrir porque tambien en cierto preguntarse cuanto dinero dejarían de ganar los grupos económicos que tienen como parte de sus ingresos el consumo de bebidas azucaradas en nuestro pais, si perdieran en un año el consumo de 4.2 litros de esas bebidas por persona.

Seguramente el impuesto no pasará, por regresivo, pero como bien dice el señor Ministro de Salud y protección Social de nuestro pais: “lo regresivo no es el impuesto sino la diabetes”.

Bonito debate nos espera!!!

Bogotá, octubre 31 de 2016

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