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Divulgación Científica - URosario

Ciencia y Tecnología

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Más de tres siglos fomentando la investigación en Colombia

En el marco de los 365 años de fundación de la universidad, Divulgación Científica presenta un recorrido de lo que ha sido la investigación para este Colegio Mayor, donde se iniciaron las bases para consolidar el conocimiento científico que en la actualidad brinda al país.

  Fotos: Colecciones Archivo Histórico de la Universidad del Rosario
Por Luis Enrique Nieto Arango

 

Septiembre/2019

La historia de la educación muestra que la investigación asociada con la enseñanza es reciente en el modelo occidental de universidad. Fue la Universidad de Berlín, fundada por Wilhelm von Humboldt en 1810, la que asoció estas dos actividades que, durante mucho tiempo, a partir de la Edad Media, estuvieron disociadas: la universidad se dedicaba únicamente a la docencia, o sea a la transmisión del conocimiento, mientras que la investigación se producía en otros ámbitos tales como los conventos o las academias científicas.

El modelo implantado por Humboldt en Europa fue adoptado posteriormente en Estados Unidos, en primer lugar, por la Universidad Johns Hopkins fundada en 1876, la primera dedicada a la investigación en Norte América y cuyo ejemplo fue seguido por las ocho universidades privadas del noroeste de  los Estados Unidos que constituyen la llamada Ivy League, fundadas todas en el siglo xviii, con excepción de Harvard que data de 1636 y Cornell de 1865.

En Colombia, la Universidad Nacional, fundada en 1867, y que tuvo como rector a Manuel Ancízar, también rector rosarista, se organizó siguiendo el modelo napoleónico, es decir, como una institución de enseñanza que solo vino a incursionar en la investigación a partir de los años treinta del pasado siglo xx.

Por consiguiente, la Universidad Colonial, de la cual hizo parte el Rosario, no contó con la investigación como actividad propia y, por lo mismo, su programa de enseñanza se circunscribía a los tres ciclos tradicionales de Artes, Teología y Jurisprudencia, ya que la Medicina, proyectada por Fray Cristóbal de Torres, fundador de la Universidad del Rosario, no pudo enseñarse regularmente sino a principios del siglo xix.

Estos conocimientos se impartían en latín, bajo la orientación de la primera neoescolástica tomística, atendiendo las directrices del Concilio de Trento que privilegiaba a Tomás de Aquino, autor recomendado por Cristóbal de Torres, que consideraba su filosofía como la base de los estudios de Artes.

Ese ambiente intelectual va a cambiar radicalmente con la llegada a Santafé del médico José Celestino Mutis, quien el 13 de marzo de 1762 inicia una revolución ideológica y científica en la Nueva Granada con su lección de Matemáticas, en la Capilla de La Bordadita de la institución, y en la cual nombró a Isaac Newton por primera vez en la América Española, dio a conocer los principios del sistema de Copérnico (contradictor de Tolomeo y de la escolástica) y señaló los principios de la Ciencia Moderna y del Método Experimental.

MÁS DE TRES SIGLOS EN LA GENERACIÓN DE NUEVO CONOCIMIENTO

La actividad de investigación en las universidades latinoamericanas es relativamente reciente; sin embargo, la Universidad del Rosario lleva más de tres siglos trabajando en la generación de nuevo conocimiento, tiempo durante el cual ha superado las adversidades de la situación política y social del país.


 

 

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1653-1654



Se inaugura el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, acto que preside su fundador Fray Cristóbal de Torres, quien recibe autorización mediante Cédula Real del Rey Felipe IV para crear una institución privada y autónoma que imparta cátedras universitarias para formar a los educandos encargados de ilustrar a la República. Las primeras cátedras aprobadas para enseñar en el Claustro son teología, filosofía, medicina, y derecho civil y canónico.

 

En 1999 tomó la decisión de transformarse y convertirse en una “universidad de docencia que hace investigación”. Hoy, es reconocida por su trayectoria y sus aportes a la ciencia y a la sociedad.

 




José Vicente Román Cancino, primer maestro de medicina, logra graduar a dos médicos en el Nuevo Reino de Granada. En 1761 llega José Celestino Mutis e inaugura en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario la cátedra de matemáticas. En 1783 Mutis inicia la investigación sobre la Expedición Botánica acompañado por varios rosaristas de la época.

Proyecto de digitalización de los dibujos de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada (1783 1816), dirigida por José Celestino Mutis: www.rjb.csic.es/icones/mutis. Real Jardín Botánico-CSIC.

 


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1653-1783



La honda huella de Mutis

José Celestino Mutis tuvo un gran impacto en la provincial y aislada sociedad santafereña porque, además de ordenarse como sacerdote, incursionó en la minería, la botánica, la salubridad pública, la astronomía, la cosmografía, la pintura, la lingüística y hasta en artes menores como la destilación del ron y que dejó la única obra científica acabada llamada El Arcano de la Quina, que publicó el Papel Periódico de Santafé, dirigido por el cubano Manuel del Socorro Rodríguez.

La honda huella de Mutis, por su multifacética actividad y su capacidad de divulgación de las ideas de la Ilustración, sin duda marcó a sus discípulos en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario (hoy Universidad del Rosario) y promovió un movimiento intelectual que dividió a los granadinos cultos entre peripatéticos y novatores, una de las tantas dicotomías que han separado a los colombianos.

Por todo esto, no deja de ser significativo el cuestionamiento que un catedrático del Rosario hace en una glosa marginal a un libro de la Biblioteca Antigua de este Colegio Mayor que, editado en Venecia a finales del siglo xvi, corresponde a un comentario de Tomás de Aquino a los libros de física. Esta glosa reza así, según traducción que del original latino ha hecho nuestro erudito especialista del Archivo Histórico, don Jaime Restrepo Zapata**:

No puede determinarse con seguridad si estos comentarios deben quedar incluidos, estrictamente, bajo el juramento que han hecho los miembros de este Colegio de la Virgen del Rosario. Pues hoy a ningún filósofo puede hacérsele jurar la doctrina de un Maestro; no solo por los progresos de la ciencia, sino también porque ciertos escritos sobre la Naturaleza se desgastan con el tiempo y pierden vigencia. En el año del Señor de 1779.

Esta nota marginal refleja un profundo conflicto de conciencia y constituye, según el mismo traductor Restrepo, un canto a la libertad de pensamiento y a la independencia intelectual que no pueden estar sometidas a juramento de fidelidad.

Con este ejemplo, al cual pueden sumarse muchos más, se comprende que si bien en el Rosario, como en toda la Nueva Granada, no existió investigación durante la época colonial, y aun después, y casi hasta nuestros días, sí se sembró el germen de la verdadera curiosidad científica, de la duda metódica, del rechazo a los dogmas, de la búsqueda incansable de las causas naturales de los fenómenos naturales y, en fin, toda esa atmosfera intelectual propicia a la profundización en el conocimiento que implica replantearse las verdades heredadas y requiere un esfuerzo de objetividad para alcanzar la verdad.

Esa disposición a la experimentación, a la polémica, a la libre discusión hizo que algún rector describiera en el mármol esta institución como 'Casa de la verdad que hace libres', y que hoy define al Rosario como una Universidad de docencia que hace investigación mediante 5 doctorados, 48 grupos de investigación y el 55% de sus profesores con nivel de doctorado.

Esta realidad, para el Rosario y para Colombia, está muy lejos de ser óptima, pero dentro de las difíciles condiciones para la investigación que existen en el país, responde a un esfuerzo sostenido que parte de la propia concepción del fundador al crear el Claustro para “Ilustrar a la República”.

*Director de la Unidad de Patrimonio Cultural e Histórico de la Universidad del Rosario.
**https://bit.ly/2IPr7Kv

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2012-2019


La Universidad cuenta con 48 grupos de investigación vinculados a sus facultades y escuelas: F. Economía; F. Ciencias Naturales y Matemáticas; F. Jurisprudencia; F. Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales; E. Medicina y Ciencias de la Salud; E. Administración y E. Ciencias Humanas. Hay 6 modalidades de financiación para iniciativas de investigación de estudiantes y profesores. El Rosario se encuentra en posiciones destacadas en rankings internacionales como Scimago Institutions Rankings, World University Rankings, Times Higher y Ranking Web of Universities. Obtiene su primera patente en el 2014, firma acuerdo con la Fundación Cardioinfantil, crea el Instituto Rosarista de Estudios de Envejecimiento y Longevidad, 55% de sus profesores tienen nivel de doctorado, cuenta con más de 11 Observatorios y 10 Revistas de investigación.