Buscador Google

Inicio - Profesor

Andrés Felipe Escovar

Docente de Cátedra y asesor del Celee
 

Cuando escribo el primer momento en que pude leer, reinvento dicho instante; esa operación equívoca ocurre con cada recuerdo que plasmo en una hoja o pantalla. Memoria e invención se mezclan hasta tener como única certeza que todas ellas pasan por el filtro de mi nombre: me pregunto qué es leer y si sólo se lee lo que está escrito.

Las palabras difuminan las fronteras entre la realidad y la ficción: el estado, la inflación o la artritis son enunciados que alguien, en algún momento, dijo; un alguien que decidió poner nombres para dotar de sentido a una invención que, hasta ese instante, semejaba un ejercicio incomunicable.

Estas cavilaciones y devaneos me han conminado a creer que sólo a través de lo que digo y leo puedo figurarme una silueta de  la vida; las palabras y las maneras como se juntan unas con otras me han inducido a escribir e, incluso, a escribir que escribo para luego leerme y verme, en esos trazos, como ese temblor de las aguas en las que recién se hunde una piedra.

La escritura y la lectura, como huellas de un primer acto confuso, son los elementos del camino trazado por todo oficio; a través de estas dos acciones, quizá inevitables para los humanos, aparecen nuevas situaciones y establecemos el puente más cercano a la comunicación con los otros.
 

 
MI TRAYECTORIA

Escribir y leer, como acciones a medio camino entre la invención y descubrimiento, es la pareja que ausculto desde sus juegos racionales hasta esos espacios íntimos en donde nos decimos a nosotros mismos cómo somos y cuál es nuestra historia, sin importar su veracidad. Por eso, decir que mi vida bascula entre la lectura y la escritura, o la docencia y lo que escribo, es una manera de reinventarla y hacerla renacer con lo que digo.