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Omnia

Historia Continuada

09/04/2021

Volumen 7 - Nº 68 abr./2021
ISSN: 2422-2216

Historia Continuada

A  lo  largo  de  la  historia  colombiana,  ha  sido  constante  el  malestar ciudadano respecto a las condiciones políticas y económicas, debido a la incapacidad de la esfera política para  interpretar  los  requerimientos  y  necesidades  de  diferentes  sectores  sociales  de  la población del país.
 

El  divorcio  entre  política  y  sociedad  o  en  otros  términos de política y nación no es un asunto  novedoso,  hace  casi  80  años  el  político  Liberal  Jorge  Eliécer  Gaitán  denunciaba  la existencia de una división al interior del país, al señalar que existe uno político y uno nacional. El primero velaba por  los  intereses  del empresariado en su mecánica y  poder. El segundo velaba por las necesidades de   salud,   empleo   y   todos  aquellos   requerimientos   desatendidos   por   el   país  político (Zambrano, 2020). El país político tenía entonces rutas distintas a las del país nacional.

La  dicotomía  entre  país político y nacional es posible evidenciarla en varios hechos de la historia nacional. Uno de ellos tuvo  lugar en el siglo XX y es conocido como el periodo de la Violencia.  Dicha  etapa  tuvo  sus  orígenes  tras  la  permanencia  del partido liberal en el poder durante 16 años. En 1946 el partido entró en una pugna interior tras la renuncia  de  Alfonso  López  Pumarejo  y  su  reemplazo por   Alberto  Lleras  Camargo  (Caballero, 2017).  de  ello  derivó  gran  rivalidad  en su interior,  momento  perfecto  para  que  el toldo  conservador   presentará  a  Mariano  Ospina  Pérez   como  candidato   para las siguientes elecciones presidenciales.

El conflicto se siguió incrementando entre el país político y el nacional,  alcanzando así el país su momento más alto  el  9  de  abril  de  1948,  producto  del  asesinato  del  caudillo del pueblo, Jorge Eliécer Gaitán.  A  partir  de  entonces,  colectividades  populares  de  diferentes  zonas  del  país alzaron su voz contra el gobierno, plasmándose hechos como el “Bogotazo”.

Se  denomina  Bogotazo  aquella  revuelta  protagonizada por una “multitud enardecida que   se   congregó   en   el   centro   de   la  capital  y  se  organizó  para  levantarse  contra  las instituciones públicas acusando al presidente y a los dirigentes del Partido Conservador de ser los  autores  intelectuales  del asesinato del líder liberal” (Cartagena, 2016). Este hecho fue el principio  de  diversas  rebeliones  y  enfrentamientos  armados  tanto  en  zonas  urbanas  como rurales del país. Según (Cartagena, 2016) “numerosos liberales se organizaron en grupos para la  acción  política  y  armada en toda Colombia y se establecieron juntas revolucionarias para reemplazar  a  los  alcaldes  y  gobernadores  simpatizantes con  el  régimen  conservador”, desbordándose así diversos actos de violencia y  desplazamientos forzados de la población.
Cabe  destacar  que  el  malestar  social  materializado en el Bogotazo no cesó tras ello, por  el  contrario  se  prolongó  hasta  1957.  El  fin  del  periodo  de  la  Violencia  se  daría  con  el acuerdo  político  entre  Liberales  y  Conservadores  más  conocido  como  Frente  Nacional, mediante  el  cual  se  acordó  la  alternancia  del  poder  ejecutivo  y  de  los  cargos  de  la  rama judicial  durante  un  periodo  de  16  años,  es  decir  4  periodos  de  4  años.  Sin  embargo,  es necesario hacer la precisión  de que: 

En sus orígenes, este acuerdo no cubrió la totalidad de ambos partidos. Sólo los lleristas en el liberalismo  y  los  laureanistas  en  el  conservatismo  fueron  los  socios.  Las  demás fracciones, históricas  por  demás,  no  harían  parte  del  acuerdo.  Podrían  hacerlo  en  la  medida  en  que electoralmente fueran desplazando a las originarias. (Ayala, 1999)
 
Este acuerdo si bien trajo consigo el fin del periodo de la violencia, fue muy excluyente, dado  que   monopolizó  el poder político en solo dos partidos, dejando de lado la posibilidad de participar políticamente a quienes no fuesen parte de alguno de estos. Ello generó que los sectores que el acuerdo marginó se encontrarán inconformes, llevando a una migración de las disputas  por  el  poder  político  en  el  país.  Con esto permitió la continuidad  de  los  problemas sociales,  económicos  y  políticos,  como   el  surgimiento  de  nuevos  grupos  guerrilleros  tales como   las   Fuerzas   Armadas   Revolucionarias   de  Colombia  y  el  Ejército  de  Liberación Nacional (ELN) entre otros.

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El Frente Nacional fue una importante etapa en el fin  de  la violencia bipartidista, sin embargo, al ser un acuerdo tan excluyente generó gran descontento  en  sectores  que no estaban ni en el liberal ni en el conserbvador, de manera que no hubo una sintonía entre la población y el sistema político colombiano. Convirtiéndose esto en un claro ejemplo de lo que Gaitán denominaba país político vs país nacional.

La  situación  de    violencia  y  descontento  social  llegaron  al  punto de  que  ambos partidos  hegemónicos  vieron  comprometida  la  estabilidad  política  del  país  y  con  ello  su mismo  poder.  Como se  mencionó  párrafos atrás, lo que en principio pareció ser la solución para la convulsionada realidad, no logró más que desplazar la inconformidad social, ya no era un conflicto de liberales y conservadores, sino uno de partidos y gente fuera de ellos.

El  surgimiento  del  Frente  Nacional  fue  la  materialización  de  la  crítica  de Gaitán  años  atrás,  la  lucha por el poder dejó de ser el epicentro de la problemática, la sociedad entonces  fue  marginada de la participación política distinta de liberales y conservadores.  La democracia, que buscaba ser el lugar para todos, se convirtió en un campo exclusivo donde cualquier otra postura carecía de posibilidades. De un modo u otro, se sometió al país nacional  a  la  voluntad  autoritaria  de  los  pocos  que  conformaron  en  su  momento  el  país político.

Lo  anterior  requiere  comprender  el  proyecto del Frente Nacional como lo que fue, es decir  como  un  pacto  político  que  en  la  práctica conllevo poco efecto social. Ahora bien, es necesario entender el proyecto como el caso paradigmático de la teoría de Gaitán teniendo en cuenta  que  fue  la  ciudadanía  misma,  mediante  el  voto  en  el  plebiscito  de  1957,  la  que materializó   la   propuesta.   ¿Por   qué   los   ciudadanos   aceptaron   un   modelo político   excluyente que limitaba la esencia misma de la democracia?
Algunos  sugieren que fueron  el miedo,  el  deseo  de  estabilidad,  el  poder  casi  absoluto  de  los  dos  partidos,  entre  otras, las causas de esto.  Sin embargo,  hay  dos  asuntos  que  deben  considerarse.  Primero  la  situación  social  del  país  y segundo  cómo  dicha  iniciativa   se  presentó  a  los  ciudadanos.  En  palabras  sucintas,  el  país estaba presentando una crisis política, económica y social, de manera que diferentes sectores de  la  sociedad  distintos  a  los  políticos,  se  unieron  para  apoyar  en  acuerdo  del  Frente Nacional.  En cuanto a la presentación del acuerdo, la propuesta del Frente Nacional se valió de la hegemonía partidista para exponer a la sociedad el proyecto como única alternativa para dar fin al conflicto que desangraba al país.

Considerando  lo  anterior,  no  resulta  extraño  comprender  porque  los  ciudadanos respaldaron   dicho   acuerdo,   como   se   ha   mencionado,   este  fue  presentado  como  única alternativa para dar fin a la crisis tanto política como social del país. Sin embargo, ese alivio político-social  no  se  presentó,  ya  que  el  Frente  Nacional  solo  tuvo  incidencia  en  un  caso concreto,  la  alternancia  del  poder  para  dirimir  las disputas partidistas, dejando de lado otros factores, que tras la firma del Frente Nacional se agudizaron.
Para  Gaitán  en  su  momento,  la  crisis  que  estaba  viviendo  el  país  no  podía  ser combatida  únicamente  con  un  cese  de  rivalidad  entre  los  dos  partidos,  solución  que  se mencionaba  desde  antes  de  su  muerte,  sino  que  por  el  contrario,  se  debía  velar  por  la existencia  una  sintonía  de  los  dos  países  que  se  encontraban  en  Colombia.  Lo  anterior  en consonancia  con  Gaitán  quien  postulaba  que  si solo era atendida la crisis de rivalidad entre partidos, se podrían presenciar síntomas más grandes que podrían afectar en mayor medida el desarrollo del país.

Entre  sus  mencionados  síntomas,  Gaitán  mencionaba  que   la pobreza era fruto de la poca   armonía  entre  las  necesidades  que  demandaba  el pueblo y las que buscaba atender la clase política, ya que esta piensa en mantener un equilibrio de la situación, más no en  mejorarla,  ya  que  la  mejoría  de  esta  limitaría  el  provecho  político y económico que por tantos años se ha obtenido con la situación del país. En  estas  circunstancias,  Gaitán  advertía  que situaciones  como  la  pobreza  eran muestra  clara  de  la  corrupción,  clientelismo  y  oligarquía,  y que dichos síntomas se podrían agudizar  de  sobremanera  si  solo  se  pensaban  alternativas  para  combatir  la  rivalidad  entre partidos y no las demandas de la sociedad.

Gaitán entendía los síntomas anteriormente mencionados como interdependientes, en otras  palabras  no  concibe  un  cambio  del  panorama  sin  la  supresión  de  alguno  de  ellos.  La oligarquía deriva en corrupción, la corrupción en clientelismos, fuese cual fuese el orden de los factores el resultado siempre sería una profundización de la pobreza. Al  no  combatir  estos  síntomas  a  tiempo,  estos  fueron  evolucionando,  de manera  que  aún  se  encuentran  presentes  en  nuestra  realidad,  reflejándose  en   lo que Gaitán denominaba el  país  político.

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En  Colombia,  a  pesar  que  se  han  normalizado  mecanismos  de participación ciudadana para acercar al país político y al país nacional, estos esfuerzos han sido en vano, puesto que el país nacional sigue en su mayoría sin sentirse representado por el país  político.  Y  esto  tiende  a  agravarse,  ya  que  por  lo  general,  la  población  ve  más preocupación por parte de los políticos por “superar el umbral, por ganar las elecciones aquí o allá  y  por  aceitar  sus  maquinarias  con  burocracia  que  por  encontrar  soluciones concretas y adecuadas  a  las  diferentes  problemáticas”  (Galán,  2013).  Generando  así  que  en  el  país político, ninguno se libre de escándalos como la corrupción, los cuales alejan a la ciudadanía, deslegitimado cada vez más al poder y la representación política.

Ese   distanciamiento   entre   país   político   y   nacional,   como   se   ha  plasmado  con anterioridad, ha sido un proceso que se ha incrementado, puesto que cada vez la  ciudadanía  desconfía más de las clases políticas: las considera distantes, corruptas y egoístas.  De  manera  que  esa  división entre país político y nacional no es algo que se haya evidenciado solo durante un periodo determinado como lo fue durante la violencia, sino que es  un  tema  en  constante desarrollo. Por tanto, si no se logra una armonía entre país político país nacional, se deslegitima el papel del Estado mismo puesto que de nada sirve la existencia de  este,  si  sus  ciudadanos  le  miran  con  recelo  o  incluso  con  desobediencia.  Así  que  no  le queda  mayor  remedio  al  Estado  que  reconciliar  a  estos  dos  países,  para  que  así  se  pueda trabajar  de  manera  mancomunada  en  la  consecución de metas comunes, y sobre todo, en la construcción de un mejor país.

Bibliografía
Ayala, C. (1999). Frente Nacional: acuerdo bipartidista y alternación en el poder. En Credencial Historia. (Octubre de 1999). Recuperado de https://www.banrepcultural.org/biblioteca-virtual/credencial-historia/numero-119/frente-nacional-acuerdo-bipartidista
Caballero,  A. (2017). Historia de Colombia y sus oligarquías (1498 - 2017). Cap 11. La                              violencia. Recuperado de https://bibliotecanacional.gov.co/es-co/proyectos-digitales/historia-de-colombia/libro/index.html 
Cartagena,  C.  (2016).  Los  estudios  sobre  la  violencia  en  Colombia  antes  de  la violentología. En Diálogos Revista Electrónica de Historia, vol. 17, núm. 1, 2016, pp. 63-88
Universidad  de  Costa  Rica  San  Pedro  de  Montes  de  Oca,  Costa  Rica.  Recuperado  de https://www.redalyc.org/pdf/439/43942944004.pdf
Galán,  C.  (31  de  agosto  de  2013).  El  país  político  y  el  país  nacional.  En  diario  El Espectador. Recuperado de https://www.elespectador.com/opinion/el-pais-politico-y-el-pais-nacional-columna-443626 Zambrano, J. (24 de enero de 2020). "El país político y el país nacional" de Gaitán. En
Diario del Norte. Recuperado de https://www.diariodelnorte.net/18-opinion/7552-el-pais-politico-y-el-pais-nacional-de-gaitan.html

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