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Repensando el voluntariado y sus espacios El Instituto Rosarista de Acción Social Rafael Arenas Ángel "SERES" arranca el semestre con fuerza

Marc Llado

Repensando el voluntariado

El sábado once de agosto de dos mil dieciocho la Escuela Aguadulce del municipio de Choachí vuelve a ser eso: una escuela.

 

Recién finalizada la remodelación, niños y niñas aceleran el paso para estrenar el twister, el tobogán y los columpios, entre otros juegos del parque. La mayoría corre en el sentido de las agujas del reloj, algunos se balancean alto y sin miedo, mientras otros se hunden encima de llantas defectuosas. No pasa nada, todo no se puede. Se levantan sonrientes para reincorporarse en el juego. "Gracias, quedó muy bonito", repite un muchacho cada cinco minutos desde el balancín, con más voluntad que aliento. Se dirige hacia el frente, a la treintena de voluntarios rosaristas que dedicaron mañana y tarde a arreglar el espacio y que ahora contemplan el fruto de su trabajo. Detrás, el equipo directivo de SERES también sonríe, satisfecho por el éxito de uno de sus primeros proyectos del semestre. Hablamos con dos de las responsables del instituto: Mónica Acosta e Indira Velásquez, de Investigación y Acción Social respectivamente. Nos cuentan acerca de Choachí y demás proyectos, así como de las otras líneas de trabajo del Instituto de Acción Social "Rafael Arenas Ángel" SERES.


Indira, usted participó en el proyecto de la escuela en Choachí del once de agosto. ¿Cómo surge esta iniciativa?

Indira V.: La del sábado es una iniciativa que nace desde la oficina de Desarrollo Humano del Rosario, que busca convocar voluntarios para trabajar por un día por la escuela. La estrategia, que engloba varias universidades, se llama Enlazados por la Paz. Este año quisieron tener un acercamiento puntual en la zona rural del país, y conectándonos SERES y Desarrollo Humano coincidimos en que la vereda de Choachí era una zona ideal. 

¿Cuál fue el proceso de realización para esta actividad?

Indira V.: SERES llevó la organización del equipo, Desarrollo Humano se encargó de la convocatoria, de buscar cooperantes u organizadores a través de los proveedores de la universidad. La estrategia puesta en escena fue en común: identificamos unas necesidades puntuales de la escuela y ya nos organizamos por equipos de trabajo. Cada equipo decidió mirar que posibilidades o materiales y actividades iba a realizar. 
¿También se trabajó Choachí, en el ámbito de la investigación?

-Mónica M.: Sí. El caso de Choachí es particular. Siempre los voluntarios han ido y han realizado diferentes actividades y proyectos con ellos, pero nunca se había hecho investigación al respecto. También habíamos hecho una intervención hace tres años, pero pensando en los procesos de formación con adultos. Dijimos: chévere empezar un proceso de estos, certificado por la universidad pero dirigido a esta población y ya como algo más formal, no con las acciones de voluntariado que se hacen, sino llevando un proceso diferente en formación.

¿Son similares los pasos a seguir dentro de los equipos de trabajo coordinados por SERES?

Indira V.: Por un lado están las organizaciones sociales donde tenemos actividades o algún tipo de alianza, y por otro los voluntarios dentro de la universidad. El rol de SERES es conectar ambos: las organizaciones con las personas interesadas en ser voluntarios. En ese momento estamos en la convocatoria, quiere decir que estamos atrayendo a personas que realmente les interesen los temas sociales. Luego vamos a organizar los grupos de trabajo para que vayan ya a hacer su trabajo en cada fundación y en cada equipo. En general, los patrones son: identificación de un problema, una necesidad y generación de un tipo de acuerdo con la fundación y los voluntarios. 

Mónica M.: En investigación depende de los proyectos, de la población y del tema. Nuestra línea más fuerte es la línea penitenciaria y carcelaria. Desde el 2010 consolidamos un equipo. Y el equipo se hizo fuerte con el tiempo. Pudimos documentar todo lo que hicimos, por eso tenemos varias publicaciones al respeto. En ese caso el equipo tiene una dinámica muy propia de trabajo. Ya sabemos que el equipo es ese, nos conocemos muy bien, conocemos la dinámica del espacio. En el caso de infancia y diferentes buscamos investigadoras externas que tuvieran mucha experiencia en el tema, que tuvieran la parte institucional bien grabada. Dependiendo de la investigación uno busca el perfil. 

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Entiendo que Choachí entra en la línea de Formación del Instituto SERES. ¿Qué diferencia hay entre Formación, Investigación y Acción Social?

Mónica M.: La Investigación Social es una de las tres grandes ramas que tiene el instituto. Una es la línea de acción directa con comunidades, otra es la línea de procesos de formación con comunidades y la tercera es esta, de investigación. Entonces digamos que nuestro rol es que siempre pretendemos que las acciones o intervenciones que hagamos con cualquier comunidad estén sustentadas con una investigación previa: queremos llevar la investigación a una acción concreta que permita mejorar la calidad de vida de estas personas estudiadas. En los procesos de diplomado de la cárcel, lo primero que hicimos fue diseñar un programa de adultos mayores privados de la libertad, que pudiera ser aplicado dentro de las cárceles y que estuviera con ese enfoque diferencial específico para ellos. Aquí tenemos este insumo, esto sale de la investigación, pero queremos que sea aplicado en la realidad. Que todo lo investigado se revierte en algo para las personas que están allí. Pretendemos que la investigación se transforme en acción. Que el libro trascienda el estante y le llegue a la población con la que hemos trabajado. 

Indira V.: La Acción Social hace labores enfocadas a experiencias puntuales entre voluntarios y comunidades: actividades permanentes de SERES durante el semestre académico, lugares fijos y constantes donde pueden participar los muchachos. Formación es poder llevar una experiencia educativa a una población. Hemos tenido este año diferentes actividades. La primera fue con Casa Libertad, con personas pospenadas, llevar módulos o talleres de formación para ellos. La segunda experiencia fue los cursos de sistemas para personas mayores acá, dentro de la universidad, con las personas colaboradores de servicios generales. La tercera ya fue dentro la cárcel la Modelo. La última experiencia que queremos llevar es con niños rurales, por eso vamos organizando y acercándonos a otra población. 

Así, sin pensarlo, ¿qué es un voluntario?

Indira V.: Un voluntario es una forma de participación en donde las personas tienen aprendizajes para su vida personal y profesional. Siempre con una visión crítica. El primer paso es acercarnos a otros contextos e identificar otras   realidades, y a partir de ahí crear nuevos conceptos y cambiar prejuicios; pero también ser objetivos frente a esta realidad que está pasando y cuestionarlo. Entonces ser voluntario no solamente asistir, sino todo el trasfondo que cambia, a quienes realmente estamos cambiando. Estamos transformando a otras comunidades. 

Mónica M.: El voluntario investigador es una persona muy curiosa: a no todo el mundo le gusta la investigación. Uno ya sabe quiénes se van a acercar a pedirte eso. Son personas muy curiosas, personas a las que les gusta mucho leer, que les gusta el tema un poco más académico.

Hablan de acercamiento, participación y asistencia. Yo quiero ayudar a la transformación social, pero trabajo, estudio, tengo pareja, soy muy amigo de mis amigos… y eso del compromiso me da harto miedo. ¿Puedo ser voluntario?

Indira V.: Sí puedes ser voluntario. Hay diferentes fases de participación, pero el primer paso es tomar la decisión y abrir la curiosidad, indagar y saber que hay. Conocer, acercarse, experimentar. No queremos que sea cuadriculado, rígido, donde las cosas se sienten que están maniatadas. Para nada. Es flexible en la medida que reconocemos que no todas las personas están dadas para este tipo de actividades, pero el que se acerca es porque le interesa. Sabemos que el voluntariado hace parte de su vida, pero no es toda su vida. 

Mónica M.: La investigación está abierta a estudiantes. Si te metes en investigación tienes que visitar poblaciones, leer, escribir, entonces hay gente que le gusta mucho eso. Aunque a veces se vuelve una carga académica que ya tiene el estudiante. Hemos tenido casos de voluntarios que nos han acompañado en procesos regionales como en Tumaco, pero son muy poquitos.

Quiero colaborar con ustedes, pero no me gustan los niños.

Indira V.: Tenemos alternativa, se abren espacios externos. Por ejemplo, los sábados con adultos mayores, la posibilidad de regresar con población de cárceles, etc.

Mónica M.: Nosotros necesariamente seguimos con la línea carcelaria y penitenciaria, que ya es un fuerte de acá. Queremos enfocarnos un poco más en el tema de guardia penitencial y carcelaria. Porque no, realizar uno de los diplomados dirigidos a estas personas, porque muchos de ellos no han tenido posibilidad de formación académica. 

¿Qué se le exige al voluntario? ¿Buscan un perfil determinado?

Indira V.: No. Cada persona decide si SERES se acomoda a sus intereses, tiempo, o a lo que está buscando. Si la persona después de pasar inducciones y toda la entrevista no se identifica y no puede no hay ningún problema, puede regresar o puede no regresar. Es una decisión totalmente libre. 

Mónica M.: No es un perfil específico. Cuando el voluntario muestra interés, el espacio está abierto. Mire, las condiciones son estas. Ellos llegan y dicen: a mí me interesa ese tema de investigación y tal. Y listo, dale. ¿Vas a escribir? Escribe. ¿Vas a hacer trabajo de campo? Listo, investiga. ¿Vas a hacer bibliografía? Listo, lee tal o tal parte. Los involucramos en todas las etapas. Le exigimos lo mismo que se le puede exigir a un voluntario, tú sabes que es un trabajo voluntario.  

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¿El voluntario puede promover algún proyecto o idea?

Indira V.: De hecho es una responsabilidad del voluntario promover una idea, planificar en lo posible. Dentro de SERES se dan unas orientaciones básicas, pero el voluntario decide a partir de sus conocimientos, de sus experiencias, de su vida. Tenemos que buscar un equilibrio entre lo que el voluntario está dispuesto a ofrecer, las necesidades de la fundación y los propósitos de SERES. Es una triada. 

Mónica M.: En investigación es más acercarse a un proyecto. No estamos cerrados, pero un proyecto siempre requiere de un presupuesto, de unos recursos que se van a invertir. Los presupuestos del instituto ya están destinados. Por lo general se vinculan a los proyectos que ya tenemos. Aunque somos abiertos a escuchar las ideas y, si vemos que se pueden realizar, se hacen. 

¿Y la universidad? Tradicionalmente se nos ha presentado como un espacio exclusivo y reservado. ¿Esto está cambiando? ¿Ustedes confían en una universidad más participativa y activa socialmente?

Mónica M.: Sí, necesariamente todos los espacios tienen un cambio en la Universidad del Rosario. El hecho de que exista este instituto demuestra el interés de la universidad por hacer cosas distintas y abrirse de manera diferente hacia la sociedad. Un instituto que no se dedique únicamente a la acción, al hacer y al atender, y solamente a la campaña, sino que quiera darle una línea vertebral de investigación, que uno pueda decir: bueno, hacemos esto porque está sustentado en esto. Porque igual hay muchos docentes que realizan extensión, que vinculan sus proyectos a sus cátedras y así, pero siempre es difícil rastrearlos, porque siempre lo hacen en el marco de su clase y a veces la universidad ni se entera. Pero sí. En los últimos años ha habido un interés de la universidad por juntar estas experiencias que tienen los docentes. El instituto es un buen ejemplo de eso, del interés que tiene conformar un grupo de voluntarios institucional. Puede que se dé la necesidad, es un buen espacio para canalizar todo este ahínco que tienen los jóvenes de hacer algo y creo que eso también es valedero de un grupo institucional de voluntarios. 

Indira V.: No es transformar la visión del Rosario como universidad; se trata de la visión del Rosario de la sociedad. Es decir, lo que buscamos es que los chicos sepan que la vida no está representada por lo que vivimos dentro del Rosario, sino por todo lo que nos rodea en una relación compartida. El Rosario con la sociedad y la sociedad con el Rosario. Buscamos que los chicos tengan mayores elementos para su vida. La oportunidad que se abre en este espacio es la posibilidad de que el estudiante conozca otras realidades. A partir de eso él puede llevar la experiencia del voluntariado hacia el aula de clase, y discutirlo dentro de las cátedras. 

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Ya acabando, el siete de septiembre es una fecha marcada en el calendario.  

Indira V.: Es el Séptimo Foro Nacional de Voluntariado y Responsabilidad Social Universitaria. En el año 2008 la Universidad del Rosario creó el foro, a través de SERES. Es un espacio de discusión académica que también visibiliza la experiencia del voluntariado universitario en el país. Esta es la séptima versión y tiene como objetivo el voluntariado universitario como constructor de sujetos políticos, críticos y reflexivos. Va a ser el siete de septiembre de las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde. Es una agenda de un solo dia pero queremos que la gente se quede en todo el foro, que no vayamos a perder asistencia. La entrada es libre hasta completar el aforo del auditorio, y lo hacemos con otras universidades que pertenecen a la red de voluntariado: El Bosque, la Universidad Nacional de Colombia, la Javeriana, la Diminuto, la Areandina y nosotros, el Rosario. 

Mónica M.: Este evento de foro también es un evento que hemos posicionado a través de los años. Ha variado porque se han ido incorporando universidades al espacio, y esto cobra un peso mucho más académico, mucho más de: pensémonos el voluntariado más allá de la acción, más allá de lo que me puede motivar a mí instantáneamente a hacer algo. Qué hay detrás de esta motivación que yo tengo, qué hay detrás de ese acto que yo estoy realizando. El hecho de que se vinculen más universidades le da muchísimo peso a este evento. Esperamos que siga siendo un espacio de encuentro, que sea un espacio de compartir, que se conozcan, que miren como se está movilizando, que temas, que poblaciones, que acciones. Más que todo es un espacio de encuentro, de pensarse el voluntariado más allá de este imaginario tradicional. Dejar de lado la filantropía o la caridad.  

Hay que pensar más allá.