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Editorial: 200 Años

Luis Enrique Nieto Arango

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Con motivo de la Conmemoración del Bicentenario de la llamada entre nosotros Reconquista, en la Madre Patria Restauración Monárquica y en la Santafé de 1816 Época del Terror, el Claustro Rosarista ha realizado distintas actividades, enmarcadas dentro de la idea de que la historia no debe ser una nostálgica ojeada a hechos reales o imaginarios y, en todo caso, controversiales sino un instrumento eficaz para intentar comprender el presente y, dentro de lo posible, prever el futuro.

Para esos efectos, en el corredor alto del sur del Claustro, se encuentra abierta al público la exposición “1816: Represión, Sacrificio y Voces Silenciadas”, curada por la Museógrafa Profesora Margarita Guzmán, que ofrece una panorámica sobre esos momentos trágicos, sus antecedentes y consecuencias, resaltando el protagonismo que los hijos del Rosario desempeñaron en esa crisis inicial de la naciente República.

La clase ilustrada, que había tenido acceso a la educación superior, constituyó una víctima de esa acción violenta llevada a cabo por el Monarca Fernando VII, al reasumir la corona de España luego de la derrota de las tropas del Emperador Napoleón Bonaparte.

Veintitrés Neogranadinos, que en algún momento de sus vidas lucieron sobre sus hombros la beca blanca con la cruz de calatrava, símbolo de pertenencia a nuestra Institución, fueron condenados a muerte por el tribunal establecido por el General Pablo Morillo.

Muchos otros fueron perseguidos, separados de sus familias, obligados a trabajos forzados, sus bienes confiscados, como resultado de esa acción militar que, en este caso, se concentró en  una minoría educada que estaba soñando con una nación emancipada y que, por otra parte, se encontraba dividida pues distintos intereses particulares la habían fracturado, iniciando así una escisión, la cual, bajo diferentes formas y motivaciones, parece gravitar como un sino trágico sobre nuestra patria y ha constituido, hasta el día de hoy, un lastre para lograr la necesaria integración y solidaridad de todos los ciudadanos alrededor del bien común.  

El Fondo Editorial Rosarista se ha sumado a esta conmemoración con el libro “1816 El terror y la sangre sublime”, que ha contado como editor al Historiador de la Universidad de Antioquia Profesor Rodrigo García y que reúne ensayos de destacados autores, nacionales y extranjeros, que aportan visiones que permiten nuevas interpretaciones de  este cruento episodio de la formación de la nacionalidad.

Este libro contiene además ilustraciones muy sugestivas y está dedicado a esos mártires rosaristas, cuyo nombre ha quedado grabado en mármol, en una placa conmemorativa colocada a la entrada de nuestra Aula Máxima que reza así: