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Naranja agria, limón partido

Jairo Hernán Ortega Ortega, M.D

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“Naranja dulce, limón partido, dame un abrazo que yo te lo pido. Si fueran falsos mis juramentos, en otros tiempos se olvidarán.”

Es lo que reza, al inicio, esta ronda infantil muy popular en México. La traigo a colación para recordar que estamos, en Colombia, bajo la política cultural de la Economía Naranja. Sin embargo, para los actores – aquí sí que cabe la palabra – de la cultura y las artes, en el país, esta naranja ha resultado agria y más aún, amarga.

“Como ya se ha vuelto costumbre desconocer la opinión y las críticas reiteradas hechas por los artistas y la gran mayoría del sector cultural, durante los remedos de ´socialización´ en supuestas ´audiencias públicas´ del legislativo  y el ministerio de la Cultura, el Congreso aprobó a rajatabla el nuevo proyecto de ley REACTIVARTE, para continuar implementando la economía naranja que acaba con los recursos públicos destinados a la cultura nacional y la convierte en coto de caza de las multinacionales del entretenimiento. REACTIVARTE es un nuevo atropello a la cultura, manifiesta Felipe Santiago Rodríguez quien es director de la Biblioteca Popular Carlos Gaviria Díaz de Riohacha, en La Guajira, y miembro fundador del Frente Amplio Por La defensa De La Cultura Nacional (Frente Amplio), creado en diciembre de 2020, donde además es secretario general.
 
El Frente Amplio es un movimiento que lucha porque la cultura nacional corresponda a las necesidades del desarrollo económico, político, social y cultural del país, respetando la autonomía regional, contribuyendo a la unidad y soberanía de la nación colombiana y fomentando los valores democráticos de respeto a la vida, los derechos humanos, y los recursos naturales promoviendo la solidaridad nacional e internacional, en arte y cultura. Ampara la defensa, protección, promoción, propiedad, régimen legal y el destino de los bienes, tangibles e intangibles, que constituyen el Patrimonio Cultural de la nación. Espera, con vehemencia, que el Estado reconozca que el arte refleja, conserva, crea y enriquece la identidad cultural y el patrimonio espiritual de las diferentes comunidades que pueblan nuestro país. Así mismo, que se reconozca que el arte constituye una forma universal de expresión y de comunicación constituyéndose en el denominador común de las diferencias étnicas, de género, culturales, religiosas, sociales y políticas lo cual transmite a cada individuo el sentido de pertenecer a la comunidad humana, pero, también, a definir su propia identidad.

Felipe Arango, artista plástico, radicado en el eje cafetero, manifiesta su preocupación intelectual, social y artística de esta manera: Se trata de la creación de FONCULTURA, un nuevo Fondo para la Promoción de la Cultura, las Artes y la Creatividad que, en lo esencial, hace transferencia de recursos existentes de la Estampilla Pro-Cultura y la Ley de Espectáculos Públicos (LEP), despojando a los territorios y regiones de recursos que administraban, pasando dineros públicos de un bolsillo al otro. La ley autoriza “el traslado presupuestal de recursos entre subcuentas existentes según necesidades de Foncultura” y aprueba “líneas de reinversión de los rendimientos financieros de Foncultura”. La especulación financiera será coto administrado por un Comité Directivo de bolsillo donde estarán el ministro de Hacienda, el de Cultura, los Viceministros de Economía Naranja y de fomento regional de Mincultura, un delegado del presidente y, sin voto (¡!), un delegado del Fondo Mixto de Promoción de la Cultura y las Artes; un comité ad hoc de burócratas especializados en el despojo al sector y la entrega del ´negocio´ a las grandes transnacionales del entretenimiento.  Arango, miembro fundador de El Frente, relator del mismo y activista de la UNA (Unidad Nacional de Artistas), remata: Reactivarte se suma a la implementación de la economía naranja ya planteada en el Plan Nacional de Desarrollo y en los decretos relacionados a la cultura expedidos durante la pandemia.

Todos acaban con la cultura como derecho, la desfinancian, tercerizan y desprotegen a los artistas, la mercantilizan y entregan su manejo a manos de las transnacionales del entretenimiento, las Over The Top (OTT), y las grandes compañías multimedia a nivel mundial, y donde el estado, despojado de sus obligaciones, se convierte en un simple regulador del negocio para el enriquecimiento de los poderosos y la entrega de la soberanía cultural. 

Los recursos provenientes del despojo a los territorios y Mincultura serán destinados a “proyectos de economía naranja” y de turismo e infraestructura cultural. Adicionalmente, se reduce la retención en la fuente del once al cuatro por ciento para las “actividades culturales y creativas”. Cito las declaraciones de la Representante María José Pizarro: “Reactivarte y la economía naranja no sólo tercerizan y privatizan los recursos públicos, sino que otorgan exenciones tributarias que no están contemplando el desarrollo social para las políticas culturales”.

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El nuevo ministro de Cultura, Felipe Buitrago, en artículo que publicó en el diario El Tiempo el 12 de enero de 2021, plasmó: Por la pandemia el golpe fue devastador. No obstante, gracias a los esfuerzos del presidente Iván Duque y del Consejo Nacional de Economía Naranja, se logró articular un paquete integral de medidas de mitigación por más de medio billón de pesos, beneficiando de manera directa a más de 95 mil artistas, creadores y gestores culturales, así como a más de 30 mil mipymes y esales del sector en todo el país.

Gracias a estas acciones, se han recuperado más de cien mil empleos, se evitó la quiebra de miles de empresas y se alivió el sufrimiento de innumerables colombianos. Además, Buitrago focaliza, dentro de sus prioridades: Acelerar la implementación del ‘Compromiso ReactivARTE’, un paquete de inversiones públicas y privadas por más de dos billones de pesos, para recuperar 100 mil empleos en el sector. El reto es fortalecer de manera integral y sustentable el ecosistema de creación, producción, circulación, apropiación y consumo de las diferentes disciplinas artísticas y del patrimonio, con énfasis en la formalización.
 
El maestro Santander Durán Escalona, compositor vallenato de connotados éxitos, creador de la Corporación Cluster de la Cultura y de la Música Vallenata  y quien en el Frente Amplio Por La Defensa De La Cultura Nacional oficia como Coordinador General, escribió, desde los umbrales del desierto guajiro, en la Colombia profunda, una carta donde se dirige a los Creadores y Depositarios de la Cultura Nacional, en estos términos: Hace algunos meses, un grupo de creadores y tenedores de la diversidad cultural de nuestro país, reunidos de manera virtual, abordamos la tarea de realizar un detallado análisis sobre las políticas culturales que se han venido implementado y aplicando por parte del Gobierno Nacional, a través de la Ley 397 de 1997 (Ley General de Cultura) y especialmente lo relacionado con la Economía Naranja. Con gran satisfacción hemos encontrado que, coincidiendo con nuestros planteamientos, desde los más apartados territorios, pueblos y ciudades del país, se han levantado, al unísono, las voces de quienes sienten que las actuales políticas culturales desarrolladas por el Estado son violatorias de nuestra Constitución Política y que el espíritu de la Ley General de la Cultura, se ha desvirtuado, afectando los intereses de la cultura nacional y de manera particular, a los depositarios del patrimonio cultural material e inmaterial de la nación, bases de nuestra identidad, el tesoro más valioso de la patria. Nos permitimos destacar que, por primera vez en nuestra historia, el sector cultural nacional de base se autoconvoca para plantear y debatir sus problemas y esperanzas y darle unas bases teóricas y conceptuales. Por lo anterior, respetuosamente los invitamos a integrarse al FRENTE AMPLIO POR LA DEFENSA DE LA CULTURA NACIONAL, una organización intercultural en proceso de construcción, amplia, colegiada y abierta para todos y todas, sin distingos políticos, de género, etnias, cosmovisiones, ni regiones y reiteramos nuestro interés en su asistencia virtual a los Foros Regionales, preparatorios para el GRAN FORO POR LA DEFENSA DE LA CULTURA NACIONAL Y POR LA DIGNIFICACION DE LOS ARTISTAS COLOMBIANOS: HACIA UNA NUEVA POLÍTICA CULTURAL. Construyamos juntos la gran unión cultural colombiana. De nosotros depende el futuro.

Esta vez, a diferencia de lo que hace en su tema Las Bananeras - grabada por el conjunto de los Hermanos López e interpretado por Jorge Oñate en 1974 - el maestro Santander no denuncia la masacre sucedida hace 93 años en el municipio de Ciénaga, Magdalena, sino que rechaza “este nuevo atropello contra los artistas y la cultura y llamamos a un gran movimiento nacional para organizar y movilizar al sector en defensa de los derechos culturales del pueblo colombiano”. Por ahora las naranjas están agrias.