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Aspectos sobre las condiciones neuropsiquiátricas que padeció Frédéric Chopin

Leonardo Palacios Sánchez - Juan Sebastián Botero Meneses - Martha Torres-Nupan

portada

Desde la infancia, la vida de Chopin estuvo marcada por la fragilidad de su salud. Múltiples son las teorías y diagnósticos que se postulan sobre sus problemas respiratorios y condición neuropsiquiátrica.

 

En relación a su historia médica familiar, el padre de Chopin sufrió de múltiples infecciones respiratorias y falleció a la edad de 73 años, de su madre se dice que tenía buena salud y falleció a la edad de 77 años. En cuanto a sus hermanas, Isabella murió a la edad de 70 años, Ludwika padeció de infecciones respiratorias al igual que su padre y falleció a la edad de 47 años, y finalmente, Emilia padeció de infecciones del tracto respiratorio, pérdida de peso y hematemesis, murió a la edad de 14 años, al parecer por una hemorragia gastrointestinal (1, 2).

El talento musical del niño prodigio que empezó a componer a la edad de siete años y que daría su primer concierto a los ocho, solo se vería opacado y al mismo tiempo exaltado por la debilidad física y mental productos de una condición incierta que empezó a hacerse manifiesta a una edad temprana (3). Desde su adolescencia presentó problemas respiratorios, diarrea y pérdida de peso. En el año de 1826 a la temprana edad de 16 años, cuando ya se encontraba estudiando en el conservatorio, atravesó un periodo de 6 meses con síntomas respiratorios, dolor de cabeza e inflamación de los nódulos linfáticos cervicales (3). Síntomas similares fueron reportados a la edad de 20 años, cuando viajó a Viena, lugar en donde se estableció por algunos meses entre los años de 1830 y 1831. En los siguientes cinco años el compositor sufrió múltiples episodios respiratorios que fueron descritos como bronquitis y laringitis, a los cuales también se sumó una profunda depresión asociada al abandono de su tierra natal. Otros factores como la pérdida de familia y amigos, una dolorosa ruptura amorosa y el fracaso de la sublevación polaca por la independencia en contra de la opresión rusa fueron considerados desencadenantes importantes de su episodio depresivo (3, 4). Los tiempos difíciles que vivía su patria inspiraron la composición de la obra “Estudio Revolucionario”. A pesar de su gran insistencia por regresar a Polonia y servir a su país, el músico terminó siguiendo el consejo de su padre, quien lo motivó a continuar cultivando su carrera musical, momento en el cual decidió mudarse a París en el otoño de 1831 (3). La nueva vida en París resolvería sus síntomas depresivos por algún tiempo. Después de su llegada a Francia, fue cuestión de meses para que su habilidad excepcional lo convirtiera en el músico favorito de la élite en esa época, siendo también muy apreciado como maestro de música (5).

Sin embargo, la fama no era de gran disfrute para el compositor. En varias ocasiones mencionó sentirse incómodo durante sus conciertos, incluso paralizado ante las miradas de los asistentes (4). Durante toda su vida no dio más de 30 conciertos (5). En 1835, después de 5 años el compositor se reunió nuevamente con sus padres en la ciudad de Karlsbad, Alemania, lo cual produjo gran felicidad y motivó la composición de una mazurca (op. 67, nr. 3), un vals (op. 34, nr. 1) y una polonesa (op. 26). A finales del mismo año, presentó lo que se describe como una gripe severa, siendo ese el inicio de los síntomas respiratorios crónicos que se prolongarían hasta su muerte. El episodio mencionado fue el motivo de su ruptura con su prometida Maria Wodzinska, hija de un conde Polaco, debido a las objeciones de su madre en relación al estado de salud del compositor y otras de tipo socioeconómico (3, 4). En 1836, a la edad de 27 años Chopin conoció en una fiesta a la talentosa y controversial escritora francesa Amandine- Aurore- Lucile Dupin, mejor conocida por su seudónimo George Sand, divorciada del barón de Dudevant, con dos hijos producto de esa unión, Maurice y Solange. Se enamoró de ella y pasó a su lado cerca de 10 años de su vida. Después de 2 años de romance, el compositor decidió mudarse a Mallorca con ella y sus dos hijos, en el invierno del año de 1838. Una de las razones por las cuales la pareja decidió trasladarse fue el estado de salud del músico, considerando que el clima de la isla lo mejoraría. Sin embargo, aquel viaje sería la causa del deterioro de salud más importante en la vida de Chopin. Inicialmente rentaron una casa en la isla, pero se vieron obligados a mudarse a la cartuja de Valldemossa, debido a que los habitantes del lugar consideraban las enfermedades pulmonares incurables y altamente infecciosas (5). Adicionalmente no estaban casados, lo cual no era bien visto por la sociedad de la época. Las lluvias constantes de aquel tiempo, la comida, las condiciones del convento y la falta de una buena atención médica se consideran los principales desencadenantes del deterioro. George Sand describió los síntomas del músico como hemoptisis, fiebre, debilidad y deterioro mental (3, 4, 6). En uno de los fragmentos de su autobiografía “Histoire de ma vie” (Historia de mi vida) George Sand describe:

  “Aunque era capaz de soportar el sufrimiento con bastante valor, no podía vencer los terrores de su imaginación, para él el claustro estaba poblado de fantasmas, hasta cuando se sentía bien. No decía nada, pero yo me daba cuenta. Cuando regresaba con mis hijos de mis exploraciones nocturnas por las ruinas, lo encontraba a las diez de la noche delante de su piano, pálido, con los ojos extraviados y los cabellos revueltos. Necesitaba unos minutos para reconocernos”(7)


Sand G. My Life. Translated and Adapted from the French by Dan Hofstadter. New York: Harper & Row; 1979. p.231. (poner como pie de página)
 

Otro episodio similar vivido en Mallorca, es descrito en la misma autobiografía:
 

“Cuando se recobró y vio en qué estado estábamos, se sintió enfermo por la visión retrospectiva de nuestros peligros; enseguida me confesó que mientras no estábamos había visto todo como en sueños, y que sin distinguir ya el sueño de la realidad, se había calmado y como adormecido tocando el piano, convencido de que él también estaba muerto. Se veía flotando en un lago; unas gotas de agua, pesadas y frías caían lentamente sobre su pecho, y cuando yo le hice oír el ruido de las gotas que, en efecto caían lentamente sobre el tejado, negó haberlas oído. Se enojó por lo que yo llamaba armonía de imitación, protestó con vehemencia, y tenía razón, contra la inutilidad de esas imitaciones para el oído. Su genio se nutría de misteriosas armonías de la naturaleza, volcadas en sublimes equivalentes a su pensamiento musical, y no por una copia servil de los sonidos exteriores. Su composición de esa noche estaba humedecida por las gotas de lluvia que resonaban sobre las tejas sonoras de la cartuja, pero que en su imaginación se habían convertido en lágrimas que caían del cielo sobre su corazón”(7).


Sand G. My Life. Translated and Adapted from the French by Dan Hofstadter. New York: Harper & Row; 1979. p.231-232. (poner como pie de página)

La deplorable situación de salud del compositor, lo llevó nuevamente a una depresión profunda como la que había padecido algún tiempo atrás luego de dejar su país. Curiosamente, este fue uno de los períodos más productivos del compositor. Varias piezas, entre ellas los 24 preludios tomaron vida en aquel tiempo (4). En 1839 Chopin, George Sand y sus hijos se vieron obligados a regresar debido a la enfermedad del músico. Pasaron por Barcelona y luego llegaron a Marsella en donde permanecieron algunos meses. A finales del año 1842, se encontraban nuevamente en París. En invierno de 1843, el compositor se encontraba muy enfermo nuevamente, situación que continuó hasta la primavera de 1844. Durante ese período también presentó una infección dental que lo mantuvo en cama y con fiebre alta por una semana. En esos días sufrió alucinaciones acerca de su padre muerto y su amigo Jan Matuszynski, las cuales fueron descritas por George Sand:
 

“Chopin, en lugar de soñar con un mejor mundo para esas almas puras (su padre y su amigo), tuvo solamente visiones horribles que me obligaron a pasar noches enteras en el cuarto junto a él, siempre lista para levantarme cientos de veces y dejar mi trabajo para alejar los espectros de su sueño y su despertar. La idea de su propia muerte parecía acompañarlo con todas las memorias supersticiosas de la poesía Eslava. Como un Polaco vivió bajo la pesadilla de leyendas. Los fantasmas lo llamaban, lo apretaban, y en lugar de ver a su padre y a su amigo sonreírle en el rayo de la fe, él repelió sus rostros descarnados de sí mismo y luchó bajo las garras de sus manos heladas”(8).
 

Ese mismo año, Sand escribió una carta a Ludwika, hermana del artista, en donde menciona:”su enfermedad no ha cambiado significativamente en los últimos 6 años. En las mañanas padece una tos severa. Durante el invierno tiene de 2 a 3 crisis serias que se prolongan de 2 a 3 días, en las cuales sufre de neuralgia, aunque no tiene lesión alguna en su pecho”(9). El invierno de 1847 trajo largas recaídas a su estado de salud y con ello el fin de su relación con George Sand (5). Respecto a la relación con la escritora, se describe como apasionada en su etapa inicial, pero difícil para ambos con el transcurso del tiempo debido a la salud del compositor. Las opiniones en relación a Sand son contradictorias, algunas fuentes defienden el amor que ella profesaba al compositor, a quien se refería como su “Chopinet” o su “querido enfermo”. Sin embargo, otras fuentes caracterizan sus manifestaciones de afecto como las causantes de una imagen muy negativa para el gran artista: “poeta agonizante carente de virilidad, exhalante de una sentimentalidad mórbida”(6).

Aunque la salud de Chopin estaba sufriendo un deterioro progresivo, el músico decidió realizar varias presentaciones en Gran Bretaña en el año de 1848. En aquella gira hizo su última aparición pública en Londres el 16 de Noviembre de ese año, a solicitud de su amiga Jane Stirling, antigua alumna y admiradora, con quien estableció una relación amorosa ese mismo año. En dicho viaje, también se presentó un suceso interesante en una de sus presentaciones que se llevó a cabo en Manchester, el cual es relatado por el mismo Chopin en una de sus cartas a Solange Clésinger, hija de George Sand, el 9 de septiembre de 1848:

Viví una extraña aventura mientras interpretaba la Sonata en si bemol menor para unos amigos ingleses. Había tocado el Allegro y el Scherzo más o menos correctamente e iba a empezar la Marcha cuando, de repente, vi salir de la caja del piano a las malditas criaturas que se me habían aparecido en una noche lúgubre en la cartuja de Valldemosa (Mallorca). Tuve que parar un momento para recuperarme y después continué tocando sin decir nada”(8).


 

Para comienzos de octubre del año 1849, la salud de Chopin estaba completamente deteriorada. Se dice que estaba tan débil que no era capaz de sentarse y por momentos parecía estar inconsciente. Antes de su muerte, fue visitado por su hermana Ludwika, a quien dio instrucciones en relación a su funeral y el manejo de sus restos. El compositor murió a las 2 a.m. del 17 de octubre de ese año, en París. El mismo día Jean Baptiste Auguste Clésinger hizo una máscara mortuoria y un molde de yeso de las manos de Chopin. El diagnóstico escrito en el certificado de defunción fue tuberculosis en pulmones y laringe. Su funeral se llevó a cabo el 2 de noviembre en el templo de la Madeleine con la interpretación del Requiem de Mozart a solicitud suya previa a su deceso. El gran compositor polaco solicitó que su cuerpo reposara en Francia, en el cementerio del padre Lacheise, y que su corazón fuese llevado a la catedral de Varsovia donde reposa en la actualidad.

La autopsia estuvo a cargo del doctor Jean Cruvhelier, autoridad médica de la época. Aunque el reporte oficial nunca fue encontrado, en correspondencia entre Cruvhelier y Jane Stirling, el doctor expresó: “la autopsia no entregó respuesta de la causa de muerte, aunque los pulmones estaban menos afectados que el corazón. Es una enfermedad que nunca he visto antes” (10). En el año 2008, el ministro de cultura de Polonia Bogdan Zdorojewski y el director del instituto Frédéric Chopin en Varsovia Grzegorz Michalski, recibieron la primera solicitud detallada para realizar un análisis de ADN del corazón del compositor y determinar la causa de su muerte. La petición de carácter científico fue realizada por un experto polaco en fibrosis quística, Dr. Wojciech Cichy. Sin embargo, su solicitud fue rechazada. El ministro y el director del instituto argumentaron que no era el tiempo, ni había justificación para realizar dicha prueba, adicionalmente al hecho de que no tenía un impacto significativo en el valor del trabajo y la figura del artista (6).

 

Discusión

Múltiples son los diagnósticos que se postulan en relación con el sinnúmero de padecimientos del compositor. En relación a su enfermedad respiratoria, las principales teorías señalan que el compositor pudo haber sufrido de tuberculosis, fibrosis quística o deficiencia de alfa-1 antitripsina (11). Hasta el momento no ha sido posible determinar cuál de los anteriores fue el causante del deterioro del compositor. Como fue mencionado anteriormente, investigadores han solicitado extraer muestras de tejido del corazón del gran artista para realizar análisis moleculares, sin embargo todas las solicitudes han sido negadas. La causa de su muerte sigue siendo un misterio hasta el día de hoy.

Respecto a la condición neuropsiquiátrica del compositor, los siguientes diagnósticos han sido planteados, con las salvedad que citamos aquí los equivalentes modernos de patologías que en ese entonces era consideradas con vasta diferencia. Bajo los criterios del DSM V (Diagnostic Statistical Manual for Mental Disorders) podrían considerarse como opciones diagnósticas: trastorno esquizofreniforme, trastorno esquizoafectivo, trastorno afectivo bipolar, trastorno depresivo mayor y epilepsia de lóbulo temporal. (12)

De la mano de la hipótesis Los episodios alucinatorios del compositor podrían ser sugestivos de trastornos psiquiátricos. Sin embargo se pueden considerar otras posibilidades. Es importante destacar los rasgos distintivos de sus alucinaciones entre los cuales podríamos mencionar la conciencia de irrealidad de los episodios por parte del compositor, la presentación nocturna de las mismas, su carácter visual, la relación de temporalidad con las crisis respiratorias y la ausencia de déficit neurológico. Algunos autores consideran que las descripciones del artista, su compañera y amigos, corresponden a alucinaciones liliputienses, aunque los detalles de las criaturas no están muy bien definidos (8). Desde el punto de vista neurológico el cuadro tiene elementos que pueden hacer posible considerar epilepsia del lóbulo temporal, entre ellos, aquellos en que tenía lagunas de memoria frente a acontecimientos ocurridos, y varios tipos de alucinaciones visuales. Sin embargo, nunca presentó crisis generalizadas teniendo en cuenta las descripciones de los episodios (7). Desde otra perspectiva, George Sand y algunos de los amigos que presenciaron sus alucinaciones las interpretaron en cierto punto como la manifestación de un alma sensible y exquisita propia del artista (8).

Respecto a su vida personal, esta estuvo marcada por varias decepciones amorosas, por un largo período de su vida fuera de su amada patria, que se encontraba invadida por Rusia, y una relación un tanto tormentosa con George Sand. Aunque no pudo retornar a su patria, la amaba profundamente y su música refleja en parte, el sentimiento nacionalista que lo embargaba con una mezcla exquisita de música romántica y nacionalista. Por eso ha sido considerado como un héroe de la patria que desde Francia enviaba “cañonazos en pétalos de rosas”. Tal vez esa vida cargada de éxito como compositor, intérprete y profesor de piano, pero a su vez de nostalgia y dolor, esculpieron una personalidad que encaja en el período del romanticismo en el que vivió. Su muerte, la “muerte blanca” presuntamente por tuberculosis refuerza aún más el personaje romántico del que tanto se ha escrito.

Llama la atención como el gran artista planeó todos los detalles en relación a la forma como debía disponerse de su cuerpo y las honras fúnebres. Escogió París, específicamente el cementerio del padre Lachaise para que allí reposase su cuerpo, pero su corazón, con todo el simbolismo que esto implica, fue enviado a Varsovia. Como ya fue señalado hay científicos que, en diferentes momentos, han deseado realizar estudios anatomopatológicos al corazón sin éxito, por oposición férrea de varios sectores en su patria natal. Dicho momento, probablemente llegará en el año 2064. (13)

Hemos intentado a través de una reseña biográfica, explorar aspectos médicos y neuropsiquiátricos de este gran personaje de la historia que nos sigue conmoviendo y que a través de su música estará vivo por siempre en la mente y los corazones de todo ser humano que tenga el privilegio de escuchar su música e interesarse por su vida.


Bibliografía
 

1. Kuzemko JA. Chopin's illnesses. Journal of the Royal Society of Medicine. 1994;87(12):76972. 2. Kubba AK, Young M. The long suffering of Frederic Chopin. Chest. 1998;113(1):210-6. 3. Kongsgaard UE. Frederic Chopin and his suffering. Tidsskr Nor Laegeforen. 2011;131(7):70710. 4. Karenberg A. Frederic Chopin and his neuropsychiatric problems. Prog Brain Res. 2015;216:343-54. 5. De Candé R. La musique. París1969. 200-2 p. 6. Chopin F. la misteriosa enfermedad de Frédéric Chopin. 2014. 7. Sand G. My Life. Translated and Adapted from the French by Dan Hofstadter. New York: Harper & Row; 1979. 246 p. 8. Vazquez Caruncho M, Branas Fernandez F. The hallucinations of Frederic Chopin. Med Humanit. 2011;37(1):5-8.d 9. Margolis ML. The long suffering of Frederic Chopin, revisited. Chest. 114. United states1998. p. 655. 10. Young P, Bernaciak JM, Bruetman JE, Finn BC, Miranda MC. Federico Chopin (1810-1849) y su enfermedad. Revista médica de Chile. 2014;142:529-35. 11. O'Shea JG. Was Frederic Chopin's illness actually cystic fibrosis? Med J Aust. 1987;147(11):586-9. 12. Cooper R. Diagnostic Statistical Manual for Mental Disorders: Fifth Edition (DSM-V). Fifth Edition ed. Association AP, editor. Karnac Books2014. 13. Pruszewicz M. The Mystery of Chopin's Death. BBC News. 2014