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El enfoque de la seguridad humana en el diseño de las políticas públicas como alternativa para la atención ciudadana en la pandemia de la COVID – 19: una propuesta para México y Latinoamérica

Dalia Morquecho T

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El objetivo de este análisis es establecer una serie de reflexiones que se fueron generando a lo largo de la pandemia, de una forma personal, pero pensado en la sociedad que me rodea.

El COVD-19 afectó cada rincón del planeta. Visibilizó la vulnerabilidad, fragilidad y sensibilidad de la propia naturaleza humana, pero, por otro lado, se generaron una serie de debates en torno a las relaciones internacionales, se retomó el discurso de vuelta al proteccionismo y al unilateralismo y se discutió la disminución de las libertades individuales. Así mismo, también se dejó al descubierto y puesto a prueba el estado de los sistemas públicos (y privados) de salud y la capacidad tanto de infraestructura como de recursos materiales, insumos y humanos en contextos de crisis.

Según Morillas (2020) el coronavirus parece haber “decantado el péndulo hacia la tendencia nacional”. Incluso en regiones como la Unión Europea se han adoptado medidas que limitan la movilidad fronteriza y cada confinamiento se regula entorno a lo nacional, y se percibe una ausencia de las directivas conjuntas. El conjunto de políticas y medidas que intentan atender la pandemia divergen entre sí, e incluso, en el interior de los gobiernos centrales y regionales. Actualmente, si se discute el tema del uso de la fuerza de seguridad, también se encuentra centralizado y los paquetes fiscales, los incentivos de compensación, los programas sociales, las relaciones empresa – trabajador están diseñándose bajo una lógica nacional.

Por lo tanto, es perceptible que la apuesta política – económica en el marco de las medidas sanitarias y el control de fronteras para frenar la curva de contagios sea el recurso de lo nacional, pero aquello representa un retorno a lo conocido un “sistema de estados articulador de las relaciones internacionales” (Morillas, 2020).

Teniendo en cuenta que los indicadores que se discuten giran en torno a la política internacional y aquellas relaciones donde la seguridad vuelve a conducir los destinos de los Estados (Salimena, G., 2020), considero pertinente dadas las condiciones sociales, políticas y económicas en estos momentos para hablar de un término que, si bien no es relativamente nuevo, ya que fue utilizado en 1994 por la Organización de las Naciones Unidas en el informe de desarrollo humano donde plantea nuevas dimensiones de seguridad, enfocándose en el concepto de respeto a la vida y a la integridad de las personas, es importante. Este planteamiento tuvo como resultado una transición en el pensamiento consecuente del paso de la seguridad nuclear a la seguridad humana que conlleva a un cambio de perspectiva: del estatocentrismo hacia la protección del individuo, pues este es para quien se actúa y se crea la seguridad (Pérez, 2006). Es por ello que la seguridad empieza a ser vista no sólo desde la violencia, si no como una garantía de los derechos, como una idea de calidad de vida de los individuos y condiciones que tienen que ver con su bienestar, sus derechos, y un desarrollo humano integral. (PNUD, 1994).

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Durante los años noventa, en el boom de la globalización, se presentaron cambios sociales cuyas repercusiones tuvieron que ver con el desarrollo tecnológico, que trajo consigo la visibilidad de problemáticas como pobreza, represión, racismo, discriminación, y aquellas entre muchas otras atentaron directamente contra la vida y la integridad humana, se gestaron nuevas amenazas por la facilidad de interconectividad global entre los humanos en medio de fronteras desdibujadas y los conflictos se divulgan de una nación a otra con rapidez ( Pérez, K; Areizaga, M.,2000).

En este sentido, hay que hablar de los contextos y de por qué surge este nuevo concepto como una alternativa de solución en medio de la desigualdad y las condiciones inequitativas resultado de las distintas políticas globales y locales de los Estados y que es una oportunidad para desarrollar políticas públicas con estrategias y líneas de acción en un cambio de enfoque donde el individuo sea el centro.

La seguridad humana es un modelo distinto, y con ella la multidimensionalidad de siete áreas con la idea de que son las que pueden verse amenazadas la seguridad de una persona:


 
Tabla 1. Dimensiones de la Seguridad Humana

 

Dimensión Descripción / Propuesta de enfoque de política pública
1. Seguridad económica (ingreso básico asegurado)
2. Seguridad alimentaría (acceso físico y económico a los alimentos que se compran)
3. Seguridad en materia de salud (acceso amplio y garantizado a un servicio de salud competente)
4. Seguridad ambiental (acceso a un medio físico saludable y servicios de saneamiento)
5. Seguridad personal (garantía de la integridad física)
6. Seguridad de la comunidad (garantía de libertad política, ideológica, cultural, generacional o étnica)
7. Seguridad política  (garantía de los derechos humanos y fundamentales dentro de un Estado democrático)

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos del PNUD (1994)
 

Debido a la pandemia, las problemáticas que ya estaban presentes en los estados se agudizaron, no sólo las relacionadas con la salud, sino también la crisis económica aunada a la violencia escalada contra grupos vulnerables como niños, mujeres, ancianos, misma que aumentó exponencialmente sumándose a los riesgos de padecer la enfermedad. De acuerdo con Aguayo, J. B., Lirios, C. G., & Nájera, M. J. (2020) la percepción de seguridad también se vuelve una temática prioritaria en la agenda ciudadana, pero además de la sensación se torna indispensable repensar en la formulación de políticas públicas de tipo emergentes que intenten resolver las problemáticas sociales que se gestan, desde lo local hacia lo nacional en estos momentos de contingencia.
En otras palabras, la seguridad humana es complementaria de la seguridad de un Estado, no la reemplaza, esencialmente se ocupa de:

proporcionar protección y medios a la persona consiste por lo tanto en crear verdaderas posibilidades de que la persona pueda vivir con seguridad y con dignidad. Vista desde ese enfoque, la seguridad humana refuerza la seguridad del Estado pero no lo sustituye” (Sadako Ogata, 2003).

De acuerdo con Rojas Aravena (2007) la seguridad humana potencia la aplicación del Derecho Humanitario; si bien, existen una multiplicidad de conceptos o definiciones para entender esta perspectiva, también propicia que la operacionalización se torne compleja, así como la inserción de esta en la agenda de acción que contenga coherencia y cuya efectividad contenga indicadores evaluables.

Sin embargo, algunos países han coincidido en su forma de pensar y conformaron la Red de Seguridad Humana en 1999. Dicha red está integrada por el grupo de ministros de Relaciones Exteriores de trece países, con el objetivo de promover la seguridad humana como característica de sus políticas nacionales e internacionales. Los miembros, son Austria, Canadá, Chile, Costa Rica, Eslovenia, Grecia, Irlanda, Jordania, Malí, Noruega, Suiza y Tailandia, y Sudáfrica como observador (Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Seguridad Humana, 2018).

Aunque la Red no posee un concepto unificado sobre la seguridad humana y en varios países se reafirma una amplia perspectiva, y otros difieren con un enfoque basado en la focalización, en la que las problemáticas sociales se basan en las “necesidades materiales” y los segundos, focalizan en brindar espacios libres sin temor, es decir, los primeros se preocupan por darle prioridad al desarrollo humano y los segundos a las vulnerabilidades que son resultado de amenazas de carácter más restringidos. (Rojas Aravena, 2007)
Una vez que se realiza un abordaje teórico – histórico sobre los distintos caminos que han tomado algunos países para enfrentar y resolver sus problemáticas internas, es necesario entender que la seguridad humana es un concepto que continúa construyéndose, y que, va de la mano con otros conceptos como: derechos humanos, desarrollo humano, seguridad nacional e internacional, que tienen repercusiones directas sobre las relaciones internacionales y el pensamiento político-estratégico a nivel mundial (Rojas Aravena, 2007 y Ayon, M. 2000).

 

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Abordando el caso latinoamericano existen una serie de vulnerabilidades que se vinculan con los contextos en los que viven algunos países: la debilidad de la democracia, desigualdad social, pobreza y violencia en índices muy altos de criminalidad, existe un largo camino por superar; eso podría traducirse en que se requiere una importante inversión pública para investigar y diseñar políticas públicas con este enfoque, sin embargo, serían una alternativa que podrían considerar  los gobiernos; pienso por ejemplo, en México, donde nos encontramos en medio de importantes reformas y donde se  planteó una redistribución del gasto público bajo una política de austeridad y una transformación de la política social.

La administración del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se encuentra en curso, es pronto para realizar una evaluación de sus medidas, si bien el CONEVAL ha comenzado a trabajar en emitir recomendaciones en las políticas públicas en el “Análisis de los programas prioritarios al primer año de la administración 2018 – 2024”, (CONEVAL, 2020) valdría la pena considerar también la perspectiva de la seguridad humana en otros ámbitos de gobierno, como el estatal o el municipal y que se pueden ver reflejadas en algunas acciones gubernamentales que atiendan la problemática de la COVID-19.  Partir desde lo local y la especificidad con la pandemia, se ha vuelto más necesario que nunca.

En la siguiente tabla, se enlista una serie de medidas que propone el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Seguridad Humana y son una propuesta desde la seguridad humana:
 
Tabla 2. Medidas con el enfoque de seguridad humana
 

Medidas centradas en las personas Se basan en la promoción de sistemas políticos, sociales, económicos, ambientales, militares y culturales que, juntos, proporcionen a las personas los elementos básicos para alcanzar la paz, el desarrollo y el progreso humano.
Medidas exhaustivas Los gobiernos deben dar respuestas de carácter exhaustivo, multisectorial y que entrañen colaboración. Así se asegura la coherencia, se elimina la duplicación y se promueven soluciones integrales.
Medidas apropiadas a cada contexto Se deben plantear soluciones impulsadas por las realidades locales y basadas en las necesidades, la vulnerabilidad y las capacidades reales de los gobiernos y las personas.
Medidas orientadas a la prevención La identificación de los cambios estructurales (externos o internos y los de comportamiento que se necesitan para ayudar a mitigar los efectos y, a ser posible, evitar la repetición de amenazas en el futuro
Protección (ordenación jerárquica de arriba abajo) y empoderamiento
(ordenación jerárquica de abajo arriba)
Al combinar, de arriba abajo, normas, procesos e instituciones como el establecimiento de mecanismos de alerta temprana, la buena gobernanza e instrumentos de protección social con un enfoque de abajo arriba, en el que los procesos participativos apoyan la importante función que desempeñan las personas como agentes en la definición y el ejercicio de sus libertades y responsabilidades fundamentales, la seguridad humana mejora la capacidad local, fortalece las redes sociales y asegura la coherencia en la asignación de los recursos y en las políticas



























Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos en el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Seguridad Humana

La seguridad humana en México es una propuesta viable. Habría que redireccionar la forma en la que las autoridades gubernamentales plantean el problema y lo introducen en la agenda pública mediante políticas que lo resuelven. La COVID-19 ha traído consigo retos en todas las materias de gobernanza hasta lo social, pero habría que pensar y apostar por una transformación desde la seguridad humana en estos momentos de crisis mundial.
 
 
Referencias Bibliográficas
Aguayo, J. B., Lirios, C. G., & Nájera, M. J. (2020) Percepción de seguridad frente a la COVID-19. Revista de Investigación Académica Sin Frontera: División de Ciencias Económicas y Sociales, (32), 1-26.
Aravena, Rojas. (2007). Seguridad humana: aportes en la reformulación del concepto de seguridad”. Seguridad humana y nuevas políticas de defensa en Iberoamérica. Madrid: Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado, 49-74.
Ayon, M. (2000). La seguridad humana: ¿una ampliación del concepto de seguridad global. Argentina global, (3).
CONEVAL (2020). Análisis de los programas prioritarios al primer año de la administración 2018 - 2024. Disponible en: https://www.coneval.org.mx/coordinacion/Documents/monitoreo/informes/Analisi
Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Seguridad Humana  (2018) La seguridad humana en las Naciones Unidas https://www.unocha.org/sites/dms/HSU/Outreach/1241684_Spanish%20HUMAN%20SECURITY%20Brochure_web_December%2010.pdf
Morillas Pol (2020) Coronavirus: entre lo global y lo nacional El País, Disponible en https://elpais.com/elpais/2020/03/18/opinion/1584531425_469076.html
Pérez, Karlos; Areizaga, Marta. (2000). Seguridad humana. Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo. Hegeoa, en http://dicc. hegoa.efaber.net/listar/mostrar/204 (Consultado el 25 de abril de 2008)
PNUD - Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 1994. Nuevas dimensiones de la seguridad humana, en http://indh.pnud.org.co/files/rec/nuevasdimensionesSH1994.pdf (Consultado el 28 de abril de 2008).
Sadako Ogata (2003), “Human Security and Sate Security”, Comisión de Seguridad Humana, Human Security Now. New York,
Salimena, G. (2020). La seguridad internacional en tiempos de coronavirus. Boletín del Departamento de Seguridad y Defensa